Artículo original: Zattar L, Wortsman X. Ultrasound of Benign Cutaneous Tumors and Pseudotumors: The Key Lesions. Seminars in Ultrasound, CT and MRI. 1 de junio de 2024;45(3):192-215.
DOI: https://doi.org/10.1053/j.sult.2023.11.002
Palabras clave: N/A
Sociedad a la que pertenece: N/A
Abreviaturas y acrónimos utilizados: MHz (megahercios), NICH (Hemangiomas Congénitos No Involutivos), PICH (Hemangiomas Congénitos Parcialmente Involutivos), RICH (Hemangiomas Congénitos Rápidamente Involutivos), SMI (superb microvascular imaging), US (ultrasonidos).
Línea editorial del número: Seminars in Ultrasound, CT and MRI es una revista de publicación bimestral en la que cada número está dedicado a un tema específico. El número actual corresponde a junio y julio del 2024 y se compone de siete artículos sobre ecografía dermatológica. En ellos se habla sobre conceptos básicos, pero también de nuevos hallazgos fruto de la investigación pero aplicables a la práctica clínica diaria. Entre estos artículos se incluye desde un artículo con los conceptos más básicos sobre ecografía dermatológica, hasta otros sobre ecografía de las uñas o del cáncer de piel.
Motivos para la selección: La ecografía dermatológica es una exploración cada vez más demandada a los servicios de Radiodiagnóstico. Si bien suele tratarse de patología no urgente, puede tener gran relevancia en la toma de decisiones clínicas, como en la necesidad de biopsia o cirugía, en la guía y planificación de éstas y en el seguimiento posterior de posibles recidivas en caso de extirpación. El artículo seleccionado expone las principales lesiones cutáneas benignas que, por prevalencia, son las que más nos vamos a encontrar en el día a día, por lo que una revisión de éstas me parece de gran utilidad.
Resumen:
La mayoría de lesiones cutáneas benignas se pueden diagnosticar en base a la historia clínica, inspección visual y examen físico. Sin embargo algunas pueden ser no específicas, siendo entonces de gran importancia el estudio con ecografía Doppler para hacer una aproximación diagnóstica en base a la localización, tejido de origen (anejos cutáneos, grasa, fibroso o neurogénico) y composición (quísticos o sólidos). Según esto, podemos clasificar las lesiones benignas de la piel más frecuentes:
Quísticas:
Presentan una cápsula, son de forma redondeada y suelen presentar realce acústico posterior y ausencia de vascularización doppler. En caso de rotura o inflamación/infección, los bordes pueden ser irregulares y presentar aumento de vascularización periférica.
- Quiste epidermoide (quiste de inclusión o folicular infundibular): puede drenar contenido oleoso de queratina. Se localiza en la dermis y tejido celular subcutáneo y su apariencia es hipoecoica, de morfología redondeada, lobulada o tubular. Característicamente presenta un tracto hipoecoico hacia la subepidermis (“punctum” o signo del submarino). En caso de ser muy grande puede presentar apariencia en “capas de cebolla”.
- Quiste triquilemal o pilar: se localiza en el cuero cabelludo, sobre todo en áreas de alopecia focal. Es una lesión hipoecogénica en la dermis y/o tejido celular subcutáneo con ecos internos de queratina. Puede tener fragmentos de cabello y calcificaciones.
- Quiste dermoide: se suele localizar en la cola de la ceja. Tiene forma redondeada u ovalada, es anecoica, de paredes gruesas y puede contener fragmentos de cabello. Las pruebas de imagen son esenciales para excluir fístulas o tractos que conectan con el sistema nervioso central.
Pseudoquísticas:
- Quiste pilonidal: se localiza en la región interglútea y es una forma de hidradenitis supurativa. Es una lesión hipoecoica anfractuosa con cambios inflamatorios en la dermis con conexiones en forma de banda con la base de los folículos.
Sólidas:
- Lipoma: es ovalado, bien definido, con su eje mayor paralelo a la piel y presenta septos hiperecogénicos. Puede presentar una cantidad variable de tejido fibroso (fibrolipoma, más hipoecoico) o capilar (angiolipoma, más hiperecoico o heterogéneo y con capilares). Puede ser doloroso (sobre todo los angiolipomas) y son signos de transformación maligna un tamaño mayor de 5 cm, ecogenicidad heterogénea, bordes mal definidos o hipervascularización.
- Pilomatricoma o epitelioma calcificante de Malherbe: se localiza en la cabeza y cuello, extremidades o tronco y se presenta como una zona de la piel hinchada, de color rojizo-azulado. En la ecografía suele presentar patrón en diana (centro hiperecogénico con halo hipoecogénico) y distintos grados de calcificación y vascularización.
- Dermatofibroma (histiocitoma fibroso o histiocitoma cutis): nódulo eritematoso o marrón secundario a un traumatismo o picadura. Se visualiza como un nódulo mal definido en la dermis o hipodermis, con distorsión de los folículos (tipo nodular), contenido quístico (hemorrágico o aneurismático) o atrofia dérmica.
- Tumores neurogénicos:
- Neurofibroma: origen en la vaina del nervio. Puede asociarse a la neurofibromatosis tipo I. Tiene tres formas: localizada (es la más frecuente, con nódulos hipoecoicos fusiformes centrados en las ramas nerviosas), difusa (forma de placa en la dermis o hipodermis, mal definida con tractos hipoecoicos y que puede afectar al músculo, hueso o vísceras) o plexiforme (lesiones tortuosas múltiples en la dermis o tejido celular subcutáneo con apariencia en “saco de gusanos”).
- Schwannoma (neurilemoma): suelen ser solitarios, pero algunos se asocian a neurofibromatosis tipo II. Se localizan en la superficie extensora de extremidades (nervios cubital y peroneo común) y pueden ser dolorosos. Son nódulos fusiformes bien definidos, hipovasculares y pueden presentar degeneración quística.
- Fascitis nodular (fibromatosis pseudosarcomatosa): se localiza en la región volar del antebrazo a nivel subcutáneo o perifascial. Su forma puede ser redondeada, ovalada y a veces lobulada, asociando edema en vecindad.
Vasculares:
La ecografía permite evaluar lesiones satélites o la afectación de capas profundas.
- Hemangioma infantil: presenta una fase proliferativa (apariencia sólida, hipoecogénica y con vasos arteriales y venosos +/- shunts) y otra involutiva (diferenciación de las células mesenquimales en adipocitos). Esta involución puede ser parcial o total.
- Hemangioma congénito: está presente y completamente desarrollado desde el nacimiento, sin crecimiento post-natal. Se encuentra en la dermis e hipodermis y a veces puede afectar a estructuras profundas de la cabeza o cerca de las articulaciones en las extremidades. Su apariencia es violácea con venas y telangiectasias. Se clasifican en:
- RICH: desaparecen por completo a los 12 meses.
- NICH: de apariencia más heterogénea, con dilataciones venosas, flebolitos y ramas nutricias. Crecen acorde al crecimiento del niño.
- PICH: se trata de una categoría intermedia.
- Granuloma telangiectásico (granuloma piogénico o hemangioma lobular capilar): afecta a la cabeza, cuello, extremidades, uñas y mucosa oral. También a zonas con traumatismo previo. Se presenta como nódulos amarillo-violáceos o hinchazón azulada o polipode que sangra con facilidad. Es una estructura hipoecoica en la dermis o tejido celular subcutáneo con vascularización prominente.
- Malformaciones vasculares: no presentan proliferación endotelial ni componente de partes blandas. Pueden clasificarse en alto flujo (lesiones arteriales y arteriovenosas) y bajo flujo (lesiones venosas, linfáticas y capilares). Se presentan desde redes de túbulos o lagunas anecoicas o hipoecoicas hasta áreas focales sin vasos discernibles (capilares) de localización dérmica (hipoecoicas) o hipodérmica (hiperecoicas). Pueden trombosarse o producir distrofias focales.
Valoración personal:
Se trata de un artículo educacional, donde se presenta una revisión de las lesiones cutáneas benignas más frecuentes, aportando una descripción etiopatogénica, clínica y ecográfica, lo que proporciona una visión completa e integral de las distintas entidades.
Como puntos fuertes del artículo, destaco la cantidad de imágenes tanto de la apariencia de las lesiones en la exploración física como ecográfica, lo que hace que sea un artículo muy útil tanto para dermatólogos como para radiólogos. También me ha parecido de especial utilidad la propuesta de algoritmo diagnóstico en la última figura, lo que ayuda a sintetizar las características más importantes de cada lesión.
Como puntos negativos del artículo, quizás pudiera haber incluido otras lesiones cutáneas benignas, como son las producidas por el pioderma gangrenoso, el leiomioma pilar y angioleiomioma u otras pseudolesiones frecuentes como las producidas por traumatismos (necrosis grasa, hematomas…).
Marina Arroyo Olmedo
Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. R4
Deja un comentario