Utilidad del tensor de difusión en el daño hipóxico

Artículo original:  Sung Ho J, Seong Ho K, Hyoung Won L, Sang Seok Y. Injury of the lower ascending reticular activating system in patients with hypoxic–ischemic brain injury: diffusion tensor imaging study. Neuroradiology. 2014;56:965-970.
http://dx.doi.org/10.1007/s00234-014-1419-y
Sociedad: European Society of Neuroradiology (@springerpub).
Palabras clave: Diffusion tensor imaging, hypoxic-ischemic brain injury, ascending reticular activating system, consciousness.
Abreviaturas y acrónimos utilizados: RM (resonancia magnética), TC (tomografía computarizada), ACM (arteria cerebral media), SARA (sistema activador reticular ascendente), DTI (imagen basada en tensor de difusión), H-I (hipóxico isquémico), FA (fracción de anisotropía), VF (volumen de fibras), DM (difusividad media).
Línea editorial del número:
Este mes la revista dedica al diagnóstico propiamente dicho artículos sobre aneurismas en la arteria comunicante posterior, un interesante artículo sobre imagen posquirúrgica orbitaria, un artículo sobre diferenciar con RM abscesos fúngicos de piógenos y otro sobre cómo reducir la dosis de radiación de la TC al usar contraste.
El artículo dedicado a la imagen funcional trata sobre el análisis de M1 en la ACM con RM.
En la sección de intervencionismo se habla del dispositivo Trevo para trombectomía vertebrobasilar y en relación al diagnóstico pediátrico se tratan los efectos del infarto hemorrágico  parenquimatoso y sus repercusiones sensitivas y motoras posteriores.
Motivos para la selección:
La defensa de la radiología clásica y saber que para diagnosticar una neumonía no es necesario hacer una TC no está reñido con conocer la vanguardia de nuestra especialidad. Es importante que estemos familiarizados con nuevas secuencias e imágenes por RM. No es solamente una cuestión de estar actualizado, es que realmente se pueden reflejar por imágenes enfermedades que antes no se veían, es posible informar con certeza la afectación de fibras de sustancia blanca y núcleos profundos que antes no podíamos individualizar. El artículo de este mes pretende ser un ejemplo de cómo la imagen basada en el tensor de difusión no sólo nos permite ver como un tumor deforma la dirección normal de un haz de nervios en la sustancia blanca, sino que podemos ver la afectación en un segmento muy concreto de sustancia con un reflejo clínico muy claro debido a un antecedente hipóxico previo.
Resumen:
El daño cerebral por H-I es una causa importante de deterioro cerebral. Posteriormente al daño el estado de activación/conciencia puede verse afectado, incluso persistiendo un estado vegetativo o de mínima conciencia.
Muchos estudios han investigado sobre áreas vulnerables al daño hipóxico en el cerebro pero nunca en el sistema activador reticular ascendente (SARA) que es responsable del estado consciente.
Las áreas más vulnerables del cerebro se deben a una tasa metabólica alta, demandas de oxígeno y nutrientes o su relación con los vasos arteriales .
La DTI es una técnica que permite evaluar la integridad de las fibras de sustancia blanca.
Se seleccionaron 14 pacientes con daño H-I cerebral y 10 sujetos control sin historia de daño neurológico. Los pacientes con daño se clasificaron en dos grupos según el Glasgow ocular (grupo A con Glasgow 4 y grupo B con 1-3).
Con una RM de 1,5 T se calculó la FA, la DM, y el volumen de tractos de la porción baja del SARA entre la formación reticular y los tálamos.
La FA indica el grado de dirección de la difusión del agua, va de 0 a 1 y representa la organización de la sustancia blanca. Otros parámetros que se estudiaron fue la DM que indica la magnitud de la difusión del agua y el volumen de fibras que indica el número total de fibras en el tracto neural.
En el subgrupo B la fracción de anisotropía y el volumen de fibras fueron significativamente menor que en el grupo control.
Por tanto un descenso de la FA y VF sin cambio en la DM indica daño en el tracto neural.
Las principales limitaciones del estudio, que se aclaran muy bien al final del texto es que la DTI puede infraestimar los tractos debido a zonas de confluencia o multidireccionalidad.
Además la escala de Glasgow para valorar el estado de activación parece insuficiente.
Valoración personal:
Puntos débiles:

  • Las imágenes son escasas y destaca el tamaño desproporcionadamente grande de un gráfico muy sencillo en comparación con el de la RM en el que las imágenes aparecen muy pequeñas.
  • En un estudio que habla de una parte de la anatomía tan específica me hubiera gustado una aclaración anatómica sobre el SARA.
Alejandro Montoya Filardi. R3.
HUyP La Fe (Valencia).
montoyafilardi@gmail.com
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Publicado en Neuroradiology

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