Artículo original: Haseli S, Kim HS, Thurlow PC, Mirghaderi P, Chalian M. Bone Marrow Edema on Dual-energy Computed Tomography: Spectrum of Causes and Pitfalls. Radiol Clin North Am. 2026 Mar;64(2):365-379.
DOI: 10.1016/j.rcl.2025.09.004
Sociedad: Radiological Society of North America (RSNA)
Palabras clave: Dual-energy CT, Bone marrow edema, color-coded mapping, compression fractures
Abreviaturas y acrónimos utilizados: AVN (necrosis avascular), BME (edema de médula ósea), CI (intervalo de confianza), CT (tomografía computarizada), DECT (tomografía computarizada de energía dual), HAP (hidroxiapatita), MSU (urato monosódico), OCLs (lesiones osteocondrales), PCCT (tomografía computarizada con detectores de fotones — photon-counting CT), RA (artritis reumatoide), SF (fractura por estrés), SR (reacción de estrés), VCFs (fracturas vertebrales por compresión), VNCa (imagen virtual sin calcio).
Línea editorial:
Radiologic Clinics of North America es una revista bimensual centrada en revisiones actualizadas de todas las áreas de la radiología. Cada número se organiza como un monográfico temático. En su número de marzo, perteneciente al volumen 64, se incluye una recopilación de 13 artículos centrados en la imagen de alta resolución en las lesiones de extremidad superior e inferior.
Dentro de ellos destacaría: Wrist Ligaments Injuries and Instability y Shoulder Impingement Syndromes: State of the Art Imaging. El primero aborda la evaluación de la inestabilidad y la patología ligamentosa de la muñeca mediante técnicas de imagen avanzadas como la RM de alta resolución, la artrografía y tecnologías emergentes como el 4DCT. El segundo analiza de forma sintética los distintos tipos de shoulder impingement, destacando el papel de la imagen multimodal en confirmar el diagnóstico y orientar el manejo terapéutico.
Motivos para la selección:
Selecciono este artículo porque el edema de médula ósea constituye un hallazgo común a muchas entidades, siendo la TC dual una alternativa diagnóstica de utilidad cuando la resonancia magnética no es accesible, está contraindicada o no aporta información concluyente. El artículo es particularmente interesante por integrar una explicación clara de los fundamentos técnicos de la TC dual junto con una revisión etiológica detallada del edema óseo, proporcionando claves en el diagnóstico diferencial que pueden ayudar a los radiólogos en la práctica clínica diaria.
Resumen:
El edema de médula ósea consiste en un incremento del contenido hídrico intratrabecular secundario a procesos traumáticos, inflamatorios, infecciosos, mecánicos o metabólicos. Su identificación es fundamental para diferenciar entre lesiones agudas y crónicas, valorar la extensión del daño y guiar la conducta terapéutica. Aunque la RM sigue siendo el estándar de referencia por su sensibilidad, la DECT ha demostrado capacidad para detectar edema mediante algoritmos de sustracción de calcio y la generación de VNCa que realzan el componente hídrico.
Para ello la DECT utiliza dos espectros de energía distintos, lo que permite caracterizar materiales según su comportamiento de atenuación. Otra ventaja de la DECT es la reducción del artefacto en las prótesis metálicas. Todo ello, junto con la posibilidad de generar mapas de color, ofrece una representación visual directa que facilita la lectura en la urgencia o en pacientes en los que no es posible realizar RM.
- Edema óseo en patología traumática:
La patología traumática representa uno de los campos donde la DECT ha mostrado mayor utilidad. En el caso de las fracturas vertebrales, la capacidad para distinguir entre una fractura aguda (que presenta edema medular asociado) y una fractura crónica sin edema resulta valiosa tanto para decisiones terapéuticas como para interpretación en pacientes ancianos con múltiples deformidades previas. El edema agudo se manifiesta como un incremento significativo del contenido hídrico dentro del cuerpo vertebral, que en las reconstrucciones DECT aparece resaltado mientras que la deformidad aislada sin edema sugiere un origen crónico.
En extremidades, la técnica permite identificar contusiones óseas incluso cuando la tomografía convencional es normal. La contusión se caracteriza por la preservación de la cortical y la aparición de un patrón trabecular edematoso, lo que explica el dolor persistente tras traumatismos aparentemente menores. En fracturas articulares complejas, la DECT contribuye a delimitar la extensión del edema alrededor de la línea de fractura, ofreciendo información sobre la estabilidad subcondral y posibles focos de mayor fragilidad trabecular.
- Edema óseo en patología infecciosa
En la osteomielitis y la espondilodiscitis, la DECT permite visualizar edema en cuerpos vertebrales y regiones yuxtacorticales, incluso desde fases relativamente tempranas. Aunque la RM es la técnica más sensible para evaluar la afectación de partes blandas, la DECT es especialmente útil en pacientes con contraindicación para RM o en escenarios donde es necesario obtener un diagnóstico rápido.
Una de las contribuciones más interesantes es la diferenciación entre espondilodiscitis y cambios Modic tipo I, que comparten edema medular. En la espondilodiscitis, el edema se acompaña de signos de inflamación del disco intervertebral y erosiones de los platillos, mientras que en los cambios Modic estos hallazgos suelen estar ausentes. Por otro lado, la distinción con las fracturas por insuficiencia se hace evidente porque estas últimas presentan un patrón más focal, centrado en el cuerpo vertebral, con preservación discal y sin signos inflamatorios evidentes.
- Edema óseo en patología inflamatoria
La artritis reumatoide y otras artritis inflamatorias presentan edema yuxtaarticular como uno de los primeros hallazgos. La DECT permite detectarlo junto con erosiones marginales iniciales. En la artritis reumatoide, la distribución del edema es típicamente marginal y periarticular, lo que contrasta con la artrosis, donde el edema es fundamentalmente subcondral. Esta distinción resulta crucial para orientar el diagnóstico diferencial en pacientes con poliartralgias.
En la espondiloartritis, la DECT permite visualizar edema en las superficies sacroilíacas, de forma característica en las regiones antero-superiores. Por el contrario, en la osteítis condensante del sacro se evidencia una esclerosis marcada sin edema, lo que permite diferenciar claramente ambas entidades. En procesos de entesitis, la DECT muestra edema focal en las inserciones tendinosas, ayudando a distinguir inflamación activa de lesiones por avulsión o cambios degenerativos.
- Patología por depósito cristalino
En la gota, los depósitos de urato monosódico (MSU) pueden identificarse según sus valores de densidad en TC. Además, la coexistencia de tofos y edema medular favorece el diagnóstico de un brote agudo gotoso y permite diferenciarlo de artritis séptica, que suele mostrarse más agresiva y con afectación de la cortical.
En la condrocalcinosis o enfermedad por depósito de pirofosfato cálcico (CPPD), la DECT identifica los depósitos cálcicos característicos y puede mostrar edema reactivo en fases agudas. En estos casos, la ausencia de depósitos de MSU mediante la medición de su densidad, ayuda a diferenciar CPPD de gota, especialmente en articulaciones como rodilla, muñeca o tobillo, donde ambas patologías pueden coexistir con cambios degenerativos.
- Lesiones osteocondrales
Las lesiones osteocondrales activas muestran edema subcondral, a diferencia de las crónicas, donde el edema está ausente o es mínimo. La DECT permite, además, diferenciar estas lesiones de la necrosis avascular en fases tempranas, que suele mostrar un patrón de edema periférico que delimita la zona central necrótica. En fracturas subcondrales, la presencia de línea cortical y edema prominente permite distinguirlas de lesiones osteocondrales puras.
- Artefactos y errores interpretativos
Existen varios artefactos que pueden simular edema óseo:
- Skin artifact: se produce por discrepancias de señal en tejidos superficiales y puede crear la falsa impresión de edema en regiones como dedos o antepie.
- Artefactos metálicos: frecuentes en prótesis y fijaciones, generan áreas que se colorean como si fueran edema, por lo que debe apoyarse en reconstrucciones convencionales.
- Médula roja hiperplásica: su mayor contenido celular y vascular puede confundirse con edema verdadero, aunque la distribución bilateral, simétrica y difusa suele orientar correctamente.
- Regiones de alta densidad trabecular: en zonas como calcáneo o metatarsianos, la sustracción de calcio puede ser imperfecta, dando lugar a pseudoedema.
- Artefactos por movimiento: pueden producir áreas parcheadas de falso edema.
Conclusión:
El artículo ofrece una revisión exhaustiva y didáctica del uso de la tomografía dual-energía en la detección del edema óseo, destacando sus fortalezas en contextos donde la RM no es posible, así como su capacidad adicional para caracterizar materiales como los cristales de urato monosódico. La DECT se presenta como una técnica robusta, accesible y complementaria a la RM, con un papel especialmente relevante en urgencias, traumatología, reumatología y patología por cristales. El conocimiento de sus limitaciones y artefactos resulta esencial para evitar errores diagnósticos.
Valoración personal:
El artículo me ha resultado especialmente útil por su claridad y por la forma en que integra los fundamentos físicos del DECT con ejemplos prácticos. Considero que es un artículo especialmente interesante para residentes a partir de segundo año. El amplio diagnóstico diferencial y la revisión de artefactos aportan un enfoque muy práctico que, en mi opinión, es uno de los puntos más destacables del trabajo.
Clara Rodrigo Pérez
Hospital Clínico Universitario de Valladolid
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