Artículo original: Derinkuyu BE, Caré MM, Makoroff KL, Choi JJ. Abusive spinal injury: imaging and updates. Pediatric Radiology. 2024 Sep 5;54(11):1797–808.
DOI: https://doi.org/10.1007/s00247-024-06043-y
Sociedad: Pediatric Radiology
Palabras clave: Abusive head trauma. Abusive spinal injury. Child physical abuse. Fracture. Ligamentous injury. Magnetic resonance imaging. Radiology. Spine.
Línea editorial del número: Pediatric Radiology es una revista de publicación mensual editada por la Society for Pediatric Radiology, que incluye artículos de ámbito educativo y de investigación. En el número de este mes se incluyen numerosos artículos de interés, entre los que destacaría un artículo sobre el diagnóstico y manejo de la hemoptisis en pacientes pediátricos y otro sobre los hallazgos por imagen de pacientes con linfoma óseo primario.
Motivos para la selección: el maltrato infantil es a día de hoy una de las principales causas de morbimortalidad en la población infantil. Dentro de las lesiones incluidas, aquellas que comprometen la columna vertebral son poco conocidas, aunque más prevalentes de lo que se pensaba. Es por ello que he decidido revisar este artículo, para conocer más en profundidad este tipo de lesiones que son importantes de detectar en nuestros estudios diagnósticos.
Resumen:
El maltrato físico infantil es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en la población pediátrica. En el caso de las lesiones espinales por maltrato, aunque se conocen mejor la prevalencia, los mecanismos de lesión y los tipos de lesiones medulares, el diagnóstico sigue suponiendo un reto.
La mayoría de las lesiones medulares abusivas son lesiones de tejidos blandos, ligamentosas, y las hemorragias (subdurales y/o epidurales), mientras que las fracturas óseas son menos frecuentes.
Lesiones de unión craneocervical y columna cervical: supone la zona con mayor riesgo de lesión en la población pediátrica.
- Tejidos blandos: las lesiones más frecuentes son el edema de los tejidos paravertebrales posteriores y las lesiones ligamentosas, que pueden acompañarse también de lesiones intracraneales. La RM es fundamental para la detección precoz de estas lesiones. Entre las lesiones ligamentosas la más frecuente es la del complejo ligamentoso posterior, mientras que el anterior puede dañarse en traumas severos y es menos habitual.
- Lesiones óseas: las lesiones óseas suelen asociar déficits neurológicos más frecuentemente respecto a la columna dorsolumbar, generalmente debido compromiso del canal espinal (fracturas / fragmentos óseos con retropulsión, lesiones discales…). La RM es fundamental para evaluar lesiones medulares coexistentes.
- Hemorragias extraaxiales: suelen ser más frecuentes en la columna dorsolumbar. Los hematomas epidurales, como a nivel intracraneal, suelen acompañar a lesiones óseas o ligamentosas, mientras que los subdurales suelen proceder de sangrados intracraneales generalmente por daños en los puentes miodurales. En concreto los hematomas retroclivales pueden ser epi o subdurales en función de su relación con la membrana tectoria (profundos o superficiales a la misma, respectivamente).
- Lesiones cervicomedulares y de médula cervical: presentes en el 1-10% de las lesiones espinales, pueden producirse por flexión-extensión repetida, tracción o isquemia medular.
Lesiones de columna toracolumbar: las lesiones son diferentes a las de los adultos dada la osificación incompleta de la columna vertebral. Por ejemplo, los cuerpos vertebrales en desarrollo tienen un núcleo osificado rodeado de placas cartilaginosas a las que se unen mediante sincondrosis neurocentrales, las cuales son un lugar frecuente de lesión (con anteropulsión o retropulsión secundaria del núcleo del cuerpo vertebral). Por otro lado, las apófisis espinosas inmaduras están cubiertas por un cartílago de crecimiento, lo que las hace propensas a lesiones de tipo osteocartilaginoso y de tipo avulsión.
- Fracturas y dislocaciones: las fracturas por compresión son las más frecuentes, siendo la zona de más riesgo la unión dorsolumbar. Otras lesiones características son las lesiones de las sincondrosis neurocentrales, disrupción facetaria, o las avulsiones de los procesos espinosos, entre otras. Aunque las fracturas pueden ser valorables en radiografías laterales, la sensibilidad es mucho mayor en TC y RM, y en ésta última son fundamentales las secuencias dirigidas a detectar edema óseo. Para la valoración de las sincondrosis neurocentrales, los reformateos oblicuos en el eje de las costillas permiten su óptima valoración.
- Hemorragias extraaxiales: aunque lo más frecuente son hemorragias subdurales procedentes de sangrados intracraneales, pueden darse otros tipos de hematomas tal y como se describe en el apartado de columna cervical.
Protocolo de estudio:
A raíz de varias revisiones realizadas recientemente los autores recomiendan realizar siempre proyecciones laterales de la columna completa, y si la sospecha clínica / radiológica es alta, o bien si se va a realizar RM cerebral por sospecha de lesiones intracraneales es recomendable complementar con RM de columna completa.
Los autores del artículo recomiendan que ante una radiografía sin hallazgos patológicos y una sospecha clínica alta se realice una RM de columna completa para descartar posibles lesiones preferiblemente en las primeras 72h preferiblemente.
En cuanto al protocolo de estudio recomiendan incluir las siguientes secuencias: T1 sagital, STIR sagital, T2 axial y sagital, T2 coronal (evaluar lesiones de partes blandas) y T1 GRE 3D (evaluar el hueso cortical).
Valoración personal:
Se trata de un artículo muy completo, en el que los autores han revisado el tema de las lesiones espinales por maltrato infantil de forma detallada. Me parece interesante la forma en la que han desarrollado la teoría junto con sus recomendaciones y experiencia clínica. Además el artículo cuenta con gran número de casos para ilustrar todas las lesiones que se describen en el texto. En mi opinión lo único que ha faltado en el artículo es alguna tabla resumen o una lista de los ítems a evaluar en estos estudios de resonancia magnética, de manera que no pasemos por alto lesiones relevantes.
Ana Lleó Balbás
Hospital Universitario de Getafe, R4.
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