TC, RM y PET/TC en la valoración de la afectación ganglionar en el linfoma de Hodgkin pediátrico: una definición consensuada por expertos de una colaboración internacional para la evaluación de la estadificación y la armonización de criterios de respuesta para el linfoma de Hodgkin en niños, adolescentes y adultos jóvenes

Artículo original: Stoevesandt D, Steglich J, Bartelt JM, Kurch L, McCarten KM, Flerlage JE, et al. CT, MRI, and FDG PET/CT in the assessment of lymph node involvement in pediatric Hodgkin lymphoma: An expert consensus definition by an international collaboration on staging evaluation and response criteria harmonization for children, adolescent, and young adult Hodgkin lymphoma (SEARCH for CAYAHL). Radiology. 2025;314(1)

DOI: http://dx.doi.org/10.1148/radiol.232650

Sociedad: Radiological Society of North America (@RSNA)

Abreviaturas y acrónimos utilizados: FDG (fluorodesoxiglucosa), PET/TC (tomografía por emisión de positrones/tomografía computarizada), RM (resonancia magnética), TC (tomografía computarizada).

Línea editorial: Radiology es una de las revistas de la Radiological Society of North America (RSNA), con publicación mensual. Se trata de una revista de referencia para toda la radiología, incluyendo revisiones de diversos temas, investigaciones originales, casos clínicos y comunicaciones sobre temas de actualidad.

Además del artículo revisado, en el último número, de enero de 2025, me gustaría destacar otros dos artículos, uno que evalúa la viabilidad de las secuencias con contraste simulado creadas mediante deep learning en la RM de próstata, con resultados muy prometedores. El otro artículo a mencionar se trata de un estudio multicéntrico sobre la ablación guiada con ecografía en casos de hiperparatiroidismo secundario.

Motivos para la selección:  El artículo seleccionado me parece interesante porque el linfoma es una patología frecuente, y es importante conocer las guías que determinan la información que debemos aportar en nuestros informes. Es especialmente útil para repasar las diferentes estaciones ganglionares, que siempre debemos revisar en nuestros estudios, y con más hincapié en los pacientes con linfoma. Además, me parece apropiado porque resume los criterios que nos van a permitir diferenciar si existe afectación o no de las diferentes estructuras (ganglios, bazo…).

Resumen:

El linfoma de Hodgkin es un cáncer frecuente durante la infancia y la adolescencia.El objetivo de este trabajo es establecer unas guías de consenso para definir las regiones ganglionares más comúnmente afectadas, y así permitir la reproducibilidad de la estadificación.

La valoración de la afectación ganglionar en linfomas se basa en una combinación de criterios morfológicos y metabólicos. Es importante destacar que estos criterios no se aplican al anillo de Waldeyer ni al bazo.

  • Diámetro del ganglio en eje corto <1 cm: se considera no afectado, independientemente de los resultados de la PET/TC.
  • Eje corto entre 1 y 2 cm: la región se considera afectada solo si se observa aumento del consumo de glucosa en la PET/TC.
  • Eje corto >2 cm: la región se considera afectada independientemente de la avidez por la FDG.
  • Si un conglomerado linfático se origina en una región y se extiende por contigüidad a otra, se considera que ambas regiones están afectadas.

Regiones linfáticas:

En el cuello se incluyen únicamente las regiones ganglionares más frecuentemente afectadas en el linfoma de Hodgkin pediátrico, que se corresponden con los niveles II-VI y VIIa, que se dividen en regiones cervicales superior e inferior. La región supraclavicular también está incluida en el cuello. El resto de niveles ganglionares cervicales (Ib, VIIb, VIII, IX, Xa y Xb) no se incluyen porque su afectación es infrecuente.

Está incluida también en el cuello la región del anillo de Waldeyer, compuesta por las amígdalas palatina, nasofaríngea, lingual y tubárica. En este caso, la afectación se puede valorar por imagen o mediante exploración física.

La afectación torácica es frecuente en el linfoma pediátrico, existiendo múltiples estaciones ganglionares, que se subdividen en: infraclaviculares / pectorales, axilares, mediastínicos superiores (una de las regiones más frecuentemente afectada en los linfomas pediátricos), mamarios internos, hiliares, mediastínicos inferiores (por debajo de la carina), supradiafragmáticos anteriores y retrocrurales / paravertebrales.

Es importante recalcar que los ganglios retrocrurales y paravertebrales se encuentran por encima del diafragma, y por lo tanto están localizados en el tórax. No deben confundirse con afectación infradiafragmática, ya que esto cambiaría la estadificación.

La afectación abdominal y pélvica es menos frecuente que la mediastínica, pero es importante una correcta exploración porque su afectación implica un aumento en el estadío de la enfermedad, con las consiguientes implicaciones terapéuticas. Se incluyen las siguientes regiones linfáticas: hilio esplénico, hilio portal, mesenterio, paraaórtica superior, paraaórtica inferior, cadenas ilíacas y regiones inguinales.

Además, el bazo se incluye como una región ganglionar más en el abdomen. Los criterios que nos permiten establecer afectación serían los siguientes:

  • Si se observan lesiones focales con avidez por la FDG, se asume que existe afectación.
  • Si se observan múltiples lesiones de pequeño tamaño en RM o ecografía, se considera sospechoso, independientemente de la PET/TC, ya que las lesiones pequeñas (<1 cm) pueden estar por debajo del umbral de la valoración metabólica.
  • La presencia de esplenomegalia (diámetro cráneo-caudal >13cm) sin lesiones parenquimatosas no se debe interpretar como afectación esplénica.
  • En ausencia de lesiones focales, la captación difusa de FDG con o sin esplenomegalia tampoco es indicativa de afectación.

Los ganglios linfáticos no incluidos en esta lista deben ser descritos de forma separada en la estadificación.

Lesiones extraganglionares y afectación visceral:

Las lesiones extraganglionares (E) se definen por la infiltración por contigüidad a estructuras u órganos extralinfáticos desde ganglios o conglomerados. En cambio, la afectación a distancia se debe a la diseminación hematógena, sin extensión desde ganglios linfáticos adyacentes, y se considera estadío IV.

Se asume que existe afectación pleural cuando el linfoma intratorácico infiltra la pared torácica o se extiende a través de la superficie pleural, con avidez por la FDG. Si la afectación mediastínica se extiende por contigüidad al parénquima pulmonar, también se considera que la pleura está afectada. El derrame pleural aislado no se considera afectación pleural, independientemente de la densidad y la complejidad del líquido.

La afectación pulmonar más frecuente es en forma de nódulos pulmonares, seguida por la consolidación parenquimatosa. En este caso, se considera enfermedad diseminada (no contigua a ganglios).

  • Las lesiones con avidez por la FDG se consideran afectación por la enfermedad independientemente del tamaño, excepto si existe un diagnóstico alternativo (etiología infecciosa…).
  • Si no existe avidez por la glucosa, solo se considera afectación pulmonar si existen al menos tres lesiones entre 2 y 10 mm, siempre que los hallazgos no sean explicados por otra causa. 
  • Nódulos completamente calcificados no se consideran afectación por linfoma.

También es posible la afectación pulmonar por contigüidad (conformando una lesión extraganglionar) si existe contacto directo entre la lesión pulmonar y ganglios adyacentes.

En cuanto al pericardio, se asume su afectación si una lesión ganglionar lo infiltra por contigüidad, con aumento de la avidez por la FDG. La presencia aislada de derrame pericárdico no se considera lesión extraganglionar.

En el caso del hígado, los principales supuestos son los siguientes:

  • Se considera afectación la presencia de lesión o lesiones hepáticas focales medibles (>1 cm) con captación de FDG mayor que el resto del parénquima.
  • Lesiones de menor tamaño se consideran enfermedad no medible.
  • Las lesiones pequeñas o los cambios focales en la arquitectura en ecografía son sospechosos, independientemente del resultado de la PET/TC.
  • La presencia de hepatomegalia o patrones difusos de captación de FDG no se consideran afectación hepática.

La afectación de la médula ósea se define por la presencia de al menos 3 lesiones focales con avidez por la FDG sin destrucción del hueso cortical. Un patrón difuso de avidez por la FDG es frecuente al diagnóstico, y no se considera afectación de la médula ósea.

En cuanto al hueso cortical, son más frecuentes las lesiones líticas, aunque también pueden ocurrir lesiones osteoblásticas. Se asume afectación en los siguientes casos:

  • Lesiones comprobadas con biopsia.
  • Lesión focal con destrucción en la TC que asocia avidez por la glucosa, en ausencia de otra patología esquelética.
  • Lesiones sospechosas en PET/TC o RM que se confirman en gammagrafía con tecnecio 99. 

Valoración personal:

Como punto positivo del artículo recalcaría las imágenes anatómicas, ya que muestran cortes axiales de TC a múltiples niveles, señalando con colores las diferentes regiones ganglionares, y especificando los bordes que delimitan estas regiones. Esto permite una consulta rápida de las diferentes regiones linfáticas únicamente con las imágenes del artículo.

Como punto negativo, se trata de un artículo bastante extenso y con información repetida en alguna de las secciones. Además, a pesar del elevado número de imágenes, estas se centran únicamente en la parte anatómica de las diferentes regiones, y no hay apenas ejemplos de casos de linfoma.

Sociedad: Radiological Society of North America (@RSNA) 

Sección y órgano-sistema: Radiología pediátrica

Técnica radiológica: TC, RM, PET/TC

Tipo de artículo: Revisión

Año de residencia recomendado: R2, R3, R4.

Silvia Durán Lojo

Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña, R4.

silvia.duran.lojo@gmail.com

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Publicado en Radiology

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