Asociación de los hallazgos en TC en pacientes con hemoperitoneo por rotura de quistes ováricos con intervención posterior

Artículo original: Godbe J, Horowitz JM, Nguyen E, Catania R, et al. Association of CT findings in patients with hemoperitoneum due to ruptured ovarian cysts with subsequent intervention. Emerg Radiol. 2022; 29(5):833-843.

DOI: https://doi.org/10.1007/s10140-022-02062-0

Sociedad: American Society of Emergency Radiology (@ERadSociety).

Palabras clave: Hemoperitoneum; Corpus luteum; Ovarian cyst; CT; Pelvic pain.

Abreviaturas: AP (anteroposterior), Beta-HCG (Gonadotropina coriónica humana), Hb (hemoglobina), TC (tomografía computarizada), UH (Unidades Hounsfield).

Línea editorial del número: Emergency Radiology es una revista de publicación bimensual de la American Society of Emergency Radiology, que en el caso del mes de octubre cuenta con 16 artículos. La mayor parte de ellos son artículos originales, que tratan temas de actualidad como son las complicaciones post realización de colonoscopias o el papel de la Radiología Intervencionista en el trauma pediátrico. Cabe destacar otro artículo que nos habla de la tasa de discrepancia en los informes de residentes que han tenido múltiples guardias en dos semanas consecutivas, respecto a otros que no las tuvieron.

Motivos para la selección: El hemoperitoneo es una patología relativamente frecuente, que predomina en un contexto traumático y post quirúrgico. A pesar de ser una causa algo menos frecuente, la rotura de quistes ováricos es otra de las etiologías a tener en cuenta, sobre todo en mujeres jóvenes. He decidido seleccionar este artículo porque me ha parecido interesante revisar los principales hallazgos radiológicos que debemos reflejar en el informe del TC ya que implican mayor gravedad o que pueden orientar el manejo de las pacientes hacia un tratamiento quirúrgico urgente.

Resumen

El hemoperitoneo causado por la rotura de un quiste ovárico es una patología aguda y urgente que puede requerir intervención quirúrgica o embolización urgente. La literatura carece de descripciones de los hallazgos de la TC que ayuden a orientar el manejo de estas pacientes. El propósito de este estudio es considerar los hallazgos de la TC asociados con la necesidad de intervención (tratamiento quirúrgico o radiológico intervencionista) frente al tratamiento conservador (observación, tratamiento del dolor y transfusiones de sangre).

Dos radiólogos revisaron de forma retrospectiva e independiente 103 TC de mujeres premenopáusicas que presentaron hemoperitoneo agudo relacionado con la rotura de quistes ováricos entre enero de 2010 y enero de 2019.

El cuerpo lúteo se forma tras la rotura de un folículo dominante en la fase lútea del ciclo menstrual. La angiogénesis y la hipervascularización del cuerpo lúteo producen el signo característico del «anillo de fuego» tanto en la ecografía como en la TC. Esta hipervascularización tiene un riesgo directo de sangrado tanto intraquiste como a la cavidad peritoneal en caso de rotura. 

Normalmente, la hemorragia del cuerpo lúteo o de los quistes foliculares es autolimitada y a menudo sólo requiere observación. En casos de niveles bajos de hemoglobina o inestabilidad hemodinámica pueden ser necesarias transfusiones o incluso intervención quirúrgica o embolización por parte de Radiología Intervencionista.

Material y métodos

Selección de los pacientes: se seleccionaron 103 pacientes según criterios de inclusión (sexo femenino, edad entre 18-54 años, TC abdominal con contraste endovenoso entre enero de 2010 y enero de 2019, diagnóstico de hemoperitoneo) y de exclusión (Beta-HCG positiva, historia de traumatismo abdominal, cirugía reciente, rotura esplénica, perforación intestinal, hemorragia tumoral, rotura de aneurisma esplénico, torsión ovárica o pacientes con anexectomía bilateral). 

Información clínica: edad, raza, duración de la estancia hospitalaria, temperatura, pulso, presión arterial, niveles de Hb, día del ciclo menstrual, fase lútea o folicular, entre otros.

Protocolo del TC abdominal: Dado que la clínica en estas pacientes es inespecífica, el estudio que se realizó fue un TC abdominal con contraste endovenoso en fase portal (70 segundos) en decúbito supino.

Análisis de la imagen: características del quiste ovárico (lateralidad, diámetro, volumen, densidad en UH, características de la pared, presencia del “anillo de fuego”) y del hemoperitoneo (densidad en UH entre 30-70, diámetro AP máximo del hemoperitoneo y en fondo de saco anterior y posterior, ingurgitación de venas pélvicas, presencia de coágulo centinela y su densidad, presencia de extravasación activa de contraste y el número de espacios peritoneales afectos (pequeña cantidad si afecta 1-2 espacios, moderada si afecta 3-4 y grave si afecta 5-7).

Análisis estadístico

Para comparar variables continuas se utilizó el Test de Mann-Whitney y para las categóricas el Test de Chi cuadrado. Para analizar la correlación entre ambos radiólogos se utilizó el coeficiente de correlación intraclase o el kappa de Cohen. El área bajo la curva de las curvas ROC fue calculado para aquellas variables que presentaban diferencias estadísticamente significativas entre el grupo tratado de forma conservadora y el grupo quirúrgico.

El análisis estadístico se realizó con el software SPSS.

Resultados

El 84% de las pacientes fueron manejadas de forma conservadora mientras que el 16% restante recibieron tratamiento, en su gran mayoría quirúrgico, o bien por parte de Radiología Intervencionista. Los motivos para tratar quirúrgicamente a estas pacientes fueron un informe radiológico describiendo extravasación activa de contraste, moderada o gran cantidad de hemoperitoneo y otras variables clínicas como dolor, niveles bajos de Hb, inestabilidad hemodinámica o riesgo asociado de torsión ovárica.

La media de edad en ambos grupos fue de 29 años.

De las variables clínicas que se estudiaron, sólo resultó estadísticamente significativa la duración de la estancia hospitalaria, que fue mayor en el caso de pacientes tratadas con cirugía. 

En el grupo tratado con cirugía fueron significativamente mayores las siguientes variables: diámetro AP máximo del hemoperitoneo, diámetro del fondo de saco anterior y posterior y el número de espacios peritoneales afectos

Discusión

Los principales resultados fueron que una mayor cantidad de hemoperitoneo fue estadísticamente significativo en el grupo intervención, mientras que las características del quiste no lo eran.

El hemoperitoneo fue evaluado tanto en sus medidas (fondo de saco posterior, diámetro AP total) como por el número de espacios implicados. Este hallazgo de la TC fue significativo y entre dos lectores independientes, con una buena concordancia entre ambos radiólogos, lo que sugiere que podría ser una forma reproducible de evaluar el hemoperitoneo en la TC.

Las principales limitaciones del estudio fueron que sólo contó con dos radiólogos evaluando las imágenes, así como tamaño muestral pequeño.

La principal repercusión clínica de este estudio es que pacientes en los que se demostró gran cantidad de hemoperitoneo en relación con rotura de quiste ovárico deberían monitorizarse estrechamente para poder identificar de forma precoz signos de inestabilidad o sangrado activo.

En resumen, este estudio se suma a la limitada literatura sobre los hallazgos clínicos y de TC de pacientes con hemoperitoneo de quistes ováricos y presenta los resultados de la TC que pueden asociarse a una mayor necesidad de intervención, incluyendo una gran cantidad de hemoperitoneo y extravasación activa de contraste. Se espera que el hallazgo de un gran hemoperitoneo identificado en la TC desempeñe un papel importante en el desarrollo de algoritmos de tratamiento clínico, especialmente con las formas de medida propuestas y el número de espacios implicados.

Valoración personal

Este estudio me ha parecido interesante, ya que trata un tema sobre el que hay poco escrito. Respecto a estos estudios, me parece que cuenta con la ventaja de que los dos radiólogos que participaron evaluaron de forma independiente las imágenes, en lugar de hacerlo de forma consensuada y común. Sin embargo, no creo que las conclusiones del estudio aporten mucha información clínicamente relevante para el manejo de estas pacientes. La presencia de hemoperitoneo masivo, presencia de extravasación activa de contraste o inestabilidad hemodinámica son variables comunes a muchas patologías que deben ser manejadas de forma precoz y generalmente quirúrgica, por lo que el caso de la rotura de quistes ováricos no es la excepción. 

De todos modos, me parece interesante la forma sistemática y estandarizada que proponen para evaluar la extensión y volumen de hemoperitoneo, de manera que podamos reflejarlo en el informe y sea útil a la hora de tomar decisiones de manejo de estas pacientes.

Ana Lleó Balbás

Hospital Universitario de Getafe, R2. 

ana.lleo.balbas@gmail.com

Tagged with: , , , , , , ,
Publicado en Emergency Radiology

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Publicaciones del Club
Residentes SERAM
Autores
A %d blogueros les gusta esto: