Editorial abril 2016: Avancemos juntos donde unos ven problemas, yo veo oportunidad

¿Por qué un radiólogo? ¿Para qué hace falta?

Estamos en unos tiempos en los que la imagen está avanzando a pasos agigantados. Es realmente sorprendente el alto nivel de detalle anatómico que se consigue con la resolución espacial y de contraste de nuestras distintas pruebas. Problemas inherentes a la técnica como la superposición de estructuras o artefactos de imagen pueden ser solventados con técnicas de sustracción digital y postproceso de imagen. La dosis de radiación, siempre nociva, ha disminuido considerablemente gracias a nuevos equipos con más detectores, capaces de realizar estudios en menos tiempo y con mayor detalle.

Cualquier profesional médico se siente atraído por la belleza de las imágenes, son realmente sorprendentes. Y lo que es más importante, ayudan de forma fiable en el tratamiento del paciente. ¿Cuántas pruebas diagnósticas habéis hecho que han permitido el tratamiento preciso de un abdomen agudo? ¿Cuántos TC y RM han permitido diagnosticar un ictus en sus primeras horas de evolución, han logrado predecir el territorio en riesgo y definir el vaso causante? ¿Cuántas veces una ecografía o un TC han sido guía de procedimientos intervencionistas terapéuticos y diagnósticos? ¿Cuántos tratamientos percutáneos y de radiología intervencionista, embolizaciones, trombectomías,  arteriografías entre otras pruebas,  han curado totalmente a un paciente y además han reducido mínimamente la estancia y complicaciones hospitalarias? Si os hacéis estas preguntas, la respuesta sería un número muy elevado. He aquí la importancia del radiólogo.

¿Qué sería de la medicina sin radiólogos? Remontémonos mentalmente para ello al año 1896 con la primera radiografía de Röntgen, que pertenecía a la mano de su esposa.

La Medicina ha evolucionado mucho desde ese momento, y la utilidad de la imagen ha sido fundamental. ¿Os imagináis diagnosticar y tratar un tumor sin una sola imagen? Sería un gran fracaso, que a ningún profesional sanitario se le ocurriría llevar a cabo.

Por todo esto es importante el radiólogo, porque como experto en imagen es capaz de sacar el máximo provecho de cada imagen y gracias a la experiencia ayudar al clínico día a día. En unos tiempos en los que la radiología se debate entre la superespecialización y la pérdida de pruebas en favor de otros servicios, os animo a que como residentes aprendamos ilusionados, nos formemos con la esperanza de sacar todo el jugo posible a la bonita especialidad que ejercemos día a día. ¿Cuántos radiólogos hacen falta para mantener el sistema sanitario sin colapsar el sistema, reduciendo listas de espera y atendiendo las necesidades de una población cada vez más envejecida? Mi respuesta es muchos. ¿El cómo? Ayudando día a día a diagnosticar y tratar a nuestros pacientes. Seamos uno de ellos, hagamos de la optimización diagnóstica y terapéutica en colaboración con otros servicios nuestro principal objetivo de gestión. Seamos expertos en imagen. Nunca os canséis de aprender.

Este mes de abril os ofrecemos una revisión actualizada de distintos temas que hemos preparado con mucha ilusión, con el interés de conseguir este objetivo de mejora y aprendizaje constante. Heidy revisa un artículo sobre el manejo radiológico de la distorsión en la mama y su manejo en tomosíntesis, un tema muy actual, que esperamos avance y permita mejorar aún más la sensibilidad de la imagen en la patología de mama. Sabina, desde Buenos Aires, revisa un artículo retrospectivo sobre los efectos de la radiación en el feto, un tema fundamental, que siempre debemos valorar. Sara ha revisado un artículo de la revista Neurographics sobre los tumores radioinducidos y cambios postradioterapia, un tema especialmente interesante para aquellos interesados la Neurorradiología. En este sentido, también tenemos el artículo descriptivo que yo reviso sobre los tumores intraventriculares. Así como la revisión de Clara sobre la afectación de los lóbulos temporales más allá de la encefalitis herpética. Javi por su parte, revisa un interesante estudio descriptivo sobre la diferenciación con TCMD entre el carcinoma de células renales y el oncocitoma.

Patricia Camino Marco. R3.

Hospital General Universitario de Albacete.
patriciapascm87@gmail.com
https://twitter/cornelya87

R4 de Radiodiagnóstico. Complejo Hospitalario Universitario de Albacete

Publicado en Editoriales

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