Editorial: Historias e imagen

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 Artículo original:

Richard B. Gundermand. The Story Behind the Image.  Radiology 2013; 268: 312-314.

http://dx.doi.org/10.1148/radiol.13130278

Palabras clave: N/A

Motivos para la selección:

Son varios los artículos de este número que me han tenido en vilo a la hora de decidir. Otro artículo de opinión acerca del sobrediagnóstico en cáncer de mama que dejaba traslucir un trasfondo similar pero enfocado desde el punto de vista de la metodologia y filosofia del trabajo del radiólogo como tal; una declaración de principios de autoría por parte de varios autores relevantes o un editorial acerca del uso del tensor de difusión en RM para la caracterización de la estructura tisular me han parecido también artículos interesantes y “noticiables” ya que probablemente incluyen contenidos relacionados con lo que “esta por venir” en la radiología presente y futura.

Sin embargo, este artículo finalmente revisado habla sobre el papel del radiólogo como médico, tema ampliamente debatido de forma tangencial en la literatura internacional reciente en forma de debates sobre la participación del radiólogo en la información al paciente o su implicación en la gestión de su siguiente destino en la estructura sanitaria.

Resumen:

El autor comienza su argumentación con una anécdota ilustrativa sobre la no existencia del paciente poco interesante: en búsqueda del mismo en un departamento de determinado hospital estadounidense interrogaron exhaustivamente a una de las pacientes ingresadas para constatar que ninguna información que pudiese aportar era de interés. Descubrieron de forma casual y súbita que esta paciente era una superviviente del Titanic. Adaptada a nuestro entorno profesional esta anécdota, comenta el autor, debería ser muestra de que el paciente está mucho “más allá de lo que el ojo ve” y que más allá de los hallazgos observados en la pantalla está la parte fundamental del paciente.

Continúa contando otra anécdota personal en la que midió con precisión el aumento de grosor de un hematoma subdural crónico gracias a lo cual se diagnosticó un resangrado. Lo que pasó por alto es que el paciente era un eminente premio Nobel de medicina, de repente esas imágenes craneales eran mucho más que eso y parecería que él no las hubiese visto más que superficialmente.

Aprovecha para profundizar en la figura de Huggin (así se llama el premio Nobel, responsable de la utilización de hormonoterapia en varios tipos de neoplasias) para destacar entre sus virtudes que “pocos habían estado bajo su influjo sin descubrir nuevas habilidades que desconocían”.

Según el autor estas historias que van más allá de las imágenes son las “hormonas” que mantienen al organismo radiológico en funcionamiento. Según su punto de vista el radiólogo tiene las misiones profesionales de detectar lesiones, formular diagnósticos diferenciales, llevar a cabo tratamientos… etc Pero el radiólogo excelente solo lo es a través del camino para ser un ser humano excelente, a través de la curiosidad, honestidad… etc.

Finalmente el autor insiste en la importancia de las historias, de los hechos relevantes, significativos en la radiología, entre los radiólogos, como medida de la vivacidad de nuestra especialidad y como corolario para definir nuestra misión considera que debemos contestar a esta pregunta: “cuando fue la última vez que te sentiste más vivo como radiólogo?”.

Valoración personal:

Me parece muy interesante, y ha sido una de las razones para elegir este texto, que estas reflexiones, habitualmente pasto de café de mediodía, se publiquen como artículo de opinión en una revista de referencia internacional como “Radiology”.

Estoy completamente de acuerdo con la importancia que tiene un buen desarrollo personal para un buen desarrollo profesional, sin embargo, considero que el autor podría haber llegado desde el mundo de las anécdotas hasta el mundo del cambio de paradigma profesional. Me explico.

Tanto en este artículo como en el referido al sobrediagnóstico en mama se trata de la necesidad de que los radiólogos asuman su responsabilidad más allá de la relación con las imágenes. Sin embargo, en ambos artículos siguen afirmando y reafirmando que la tarea del radiólogo es la detección de lesiones y formulación de diagnósticos diferenciales y poco más, el resto de responsabilidades las derivamos a otros especialistas o estamentos sanitarios. Respecto a la detección de lesiones mucho ha sido discutido y habrá que discutir con el desarrollo de sistemas CAD, la formulación de diagnósticos diferenciales coincido en que deberá seguir siendo una parte fundamental de nuestra labor.

Precisamente por esto, y teniendo en cuenta el papel de mediador en el proceso diagnóstico y terapéutico así como la importancia de la radiología como punto de encuentro en el manejo de los pacientes entre distintas especialidades, la radiología y el radiólogo tendrán que tener un papel diferente, no solo en su filosofía sino también en la práctica clínica. En el momento actual ya parece mas que discutible que un servicio de radiología intervencionista no cuente con área de ingreso propia y un profesional asignado al control y seguimiento de sus pacientes.

Desde esta perspectiva amplia de la radiología que aporta el autor tendría mucho sentido también contar quizá con una consulta propia de radiología para establecer con certeza y de forma eficaz los antecedentes y motivo de consulta de un paciente, consensuar un consentimiento realmente informado, dar información sobre las técnicas a practicar en un paciente o incluso discutir con el mismo el momento evolutivo de su enfermedad, no fisiopatológicamente pero sí desde el punto de vista del manejo hospitalario (posibles resultados de la prueba, implicaciones de los mismos… etc).

P.D. Recientemente el Dr. del Cura ha compartido un artículo de “Auntminnie” en el perfil de LinkedIn de la SERAM que amplía y profundiza este debate, parece de muy recomendable lectura: Back to the future: Can a new “capitation” save radiology?

Jose Carlos Rayón Aledo. Hospital Nuestra Señora de Prado. Talavera de la Reina (Toledo).

josec.rayon@gmail.com. @jc__rayon

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Science,reason,dreams and imagination

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Publicado en Editoriales

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