Variantes anatómicas, artefactos y hallazgos comúnmente mal interpretados en un estudio esquelético que no deben confundirse con trauma no accidental

Artículo original: Quigley A.J, Stafrace S. Skeletal survey normal variants, artefacts and commonly misinterpreted findings not to be confused with non-accidental injury. Pediatr Radiol 2014; 44:82–93.

http://dx.doi.org/10.1007/s00247-013-2802-2

Palabras clave: Skeletal survey, radiography, non-accidental injury, normal variants, children.

Línea editorial del número:

En este primer número del 2014 Pediatric Radiology presenta artículos dedicados a temas diversos. Entre ellos, la oncopediatría y neuroimagen por resonancia magnética copan varios artículos. En relación a mi revisión del mes pasado, este mes de enero encontramos también un artículo dedicado al Doppler renal como técnica para detectar problemas vasculares renales causantes de hipertensión arterial. Otro que ha despertado especialmente mi curiosidad e interés es el que aborda el tensor de difusión a nivel renal, técnica que avanza a pasos agigantados y parece tener cabida en cualquier aparato y sistema.

Pero este mes, para mí, hay un tema estrella que ha hecho que no haya dudado en elegir artículo. Ese tema es el maltrato infantil o trauma no accidental.

Motivos para la selección:

Tema controvertido donde los haya, el maltrato infantil supone un mayor nivel de implicación para el radiólogo. No solo por las repercusiones físicas y/o psicológicas para el niño, también por las consecuencias legales asociadas. En el trauma no accidental, el radiólogo presenta un papel clave y en su informe debe ser claro y conciso, a la par que seguro. Debe ser rotundo. Ser consciente de los posibles hallazgos que nos pueden llevar a una mala interpretación y fallo en el diagnóstico del maltrato infantil, seguro nos ayudará a evitarlos.

Resumen:

Aproximadamente un 1,2% de la población sufre maltrato físico durante la niñez a manos de un adulto. Después de las contusiones y las quemaduras, las fracturas son la presentación más frecuente de trauma no accidental, por lo que se deduce que el radiólogo tiene un papel esencial en este tema.

Los autores del artículo muestran, siempre acompañados de una imagen, las distintas variantes anatómicas, artefactos y otros errores de interpretación que nos pueden llevar a fallar en el diagnóstico de trauma no accidental, con las repercusiones de distinta índole que eso supone.

Así pues, siguiendo el esquema: “pitfall”-imagen acompañante, encontramos 5 apartados:

  1. Cráneo. Las suturas, fallos de fusión en núcleos de osificación y huesos accesorios son los principales factores a tener en cuenta.
  2. Columna vertebral. Especificando en columna cervical, torácica y lumbar.
  3. Extremidades. Donde tienen un apartado especial las metáfisis y su “fractura en asa de cubo”, signo muy específico de trauma no accidental. En este apartado nos muestran las diferentes variantes anatómicas que pueden simular dicho específico signo.
  4. Pliegues cutáneos.
  5. Cánula intraósea. Hace referencia a los artefactos causados por la utilización de una vía intraósea.

Valoración personal:

Puntos fuertes:

    • El esquema que siguen los autores en el artículo resulta muy práctico y útil. El hecho de que cada pitfall se siga de una imagen representativa es fundamental.
    • Abundantes imágenes, todas ellas óptimas para la visualización del hallazgo en cuestión.
    • Ofrece algunas recomendaciones: distintas proyecciones, seguimiento u otras técnicas, en el caso de que persistan dudas. En este tema debemos pisar fuerte, pero pisar seguro.
    • En el apartado de bibliografía encontramos enlaces directos a dos estudios completísimos sobre el trauma no accidental. Uno de ellos sobre conceptos, incidencia y prevalencia, distintos grupos de riesgo…; y otro, de especial interés, sobre protocolos de actuación e indicaciones de los distintos estudios de imagen ante una situación (sospechada o confirmada) de maltrato infantil.

Puntos débiles:

    • Echo en falta alguna imagen con hallazgos patológicos por maltrato infantil con la que comparar las distintas variantes anatómicas, artefactos, … que nos muestra el estudio.
    • Ayudaría a la memorización un posible esquema donde podamos ver de forma más gráfica el tipo de “pitfall” y la localización del mismo.
Pau Montesinos Garcia. R2.
Hospital de la Ribera. Alzira, Valencia.
paumon7786@gmail.com
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Publicado en Pediatric Radiology

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