Guías clínicas para el estudio por imagen de la ingestión de cuerpos extraños

Artículo original: Guelfguat et all. “Clinical Guidelines for Imaging and Reporting Ingested Foreign Bodies”. AJR 2014; 203: 37-53.

http://dx.doi.org/10.2214/AJR.13.12185

Sociedad: American Roentgen Ray Society.

Palabras clave: Foreign bodies, gastrointestinal tract, ingestion.

Abreviaturas y acrónimos utilizados: CIV (contraste intravenoso), TC (tomografía computarizada), RM (resonancia magnética), Rx (radiografía simple).

Línea editorial del número:

En julio AJR nos presenta una variada selección de artículos tanto científicos como educativos. Me he sentido particularmente interesada por aquellos que versan sobre radiología gastrointestinal y, además del que trataremos aquí, hay tres que recomiendo: una revisión sobre la resección quirúrgica de las lesiones malignas hepáticas, otra sobre el carcinoma hepatocelular en el hígado no cirrótico y por último un extenso y completo atlas ilustrado sobre la clasificación LIRADS de las lesiones hepáticas benignas o aparentemente benignas en aquellos pacientes con riesgo de desarrollar carcinoma hepatocelular. Artículos interesantes, “ricos” en conocimientos y completamente académicos… ¡Como nos gustan a los residentes!

Motivos para la selección:

Tan vigente como inesperado (o no), el tema de la ingestión de cuerpos extraños está siempre al acecho. Nos remite casi automáticamente a la edad pediátrica con todas las implicaciones que ello conlleva; pero es importante tener siempre en mente que hay muchos otros factores predisponentes, agravantes y algunos hasta determinantes para su oportuno diagnóstico y adecuado manejo.

Nuestro papel resulta ser más relevante del que imaginaba y exige de nosotros mucho más que agudeza visual, eso es lo que me motivó a elegir el artículo que ahora os invito a descubrir conmigo.

Resumen:

El propósito de este trabajo es claro: familiarizar a los radiólogos con las características específicas de los cuerpos extraños, las cuales debemos saber reconocer a través de la interpretación de sus imágenes, con el objetivo de orientar el manejo de cada caso.

La arista más importante del asunto radica en que para el tratamiento de estos pacientes existe una clasificación que se fundamenta en la forma y ubicación de los objetos extraños. En este sentido, las guías desarrolladas por la Sociedad Americana de Endoscopia Gastrointestinal establecen sus parámetros basándose en las propiedades químicas, características morfológicas, tamaño y localización del objeto en el cuerpo, es aquí donde entramos nosotros.

Estas pautas de manejo no sólo se refieren a la conducta que deben tomar los demás especialistas ante los diferentes escenarios clínicos, también consignan los intervalos de espera que son prudentes así como los períodos dentro de los cuales es mandatorio actuar. El factor tiempo es importante y nuestra labor debe regirse también bajo estos criterios.

Respecto a las modalidades de estudio por imagen, el artículo se enmarca principalmente en los pros y contras de la Rx y la TC. En lo que concierne a la primera sus indicaciones básicas son el diagnóstico inicial y el seguimiento hasta la eliminación del objeto. En lo que se refiere a la TC, se resalta su mayor (aunque no absoluta) sensibilidad, más aún con las reconstrucciones 3D y se discute la utilidad del CIV, justificada cuando nos encontramos ante la sospecha de complicaciones tisulares.

Se centra luego en la evaluación general del cuerpo extraño, enfatizando: la extensión de la inflamación de los tejidos blandos, el sitio de perforación y la relación del objeto extraluminal con los órganos vitales, elementos cruciales que debemos consignar en el informe radiológico.

El tamaño del objeto extraño es otro factor importante, pues determina en gran medida su paso por el tracto digestivo, sus dimensiones deben ser medidas e informadas en todos los planos del espacio. La forma tiene asimismo muchas implicaciones para el manejo, sobre todo si estamos ante objetos puntiagudos, donde debemos comunicar hacia dónde apunta el extremo afilado dado el alto riesgo de perforación. Hay situaciones en las que aún sin objetivarse el cuerpo extraño mediante los estudios de imagen y, ante el peligro potencial que éste representa, se debe apelar a la endoscopia.

Interesante y hasta cierto punto curioso apunte el que los autores hacen sobre casos de inflamación crónica donde los síntomas y complicaciones se presentan meses o años después de la ingestión del objeto en cuestión.

Finalmente se habla sobre las propiedades físicas de determinados objetos como los imanes, baterías, etc. que por su naturaleza poseen riesgos adicionales que aumentan su potencial de producir complicaciones. En esta misma línea se comentan aspectos importantes sobre objetos con distintas composiciones químicas, como los plásticos, cápsulas endoscópicas, bezoares y -cómo no- los paquetes de droga, último punto que no se puede menospreciar tanto por su gravedad clínica como por sus connotaciones legales.

Como conclusión, los autores finalizan con el mensaje que tanto las características del cuerpo extraño como las alteraciones intestinales del paciente afectan la elección del manejo en cada situación, ya sea a través de un seguimiento radiográfico, de estudios de imagen adicionales o de procedimientos como la endoscopia o la intervención quirúrgica. Un tratamiento apropiado y establecido a tiempo depende en gran medida de la familiaridad que tenga el radiólogo con los estudios de imagen en este contexto clínico.

Valoración personal:

Puntos fuertes:

  • Un trabajo que justifica su extensión por lo completo de sus contenidos, se esmera por darnos una visión global. No se limita únicamente a los hallazgos de imagen (cuya interpretación es desde luego nuestra prioridad) sino que proporciona además interesantes pautas sobre la epidemiología, presentación clínica, conducta terapéutica, evolución, etc. de esta patología.
  • Las tablas que figuran en sus primeras páginas resumen de forma bastante concreta el comportamiento (expectante o no) a seguir en cada caso particular, distingue el manejo según el tipo de objeto, el tiempo y por último el tipo de intervención necesaria.
  • Un apartado que no he mencionado hasta el momento y que a mi juicio es uno de los más enriquecedores del artículo es el de las imágenes, para especialistas en formación que probablemente no han visto aún muchos casos en su vida, la experiencia que ofrecen estas ilustraciones es valiosa y se agradece.

Puntos débiles:

  • Ya ha sido señalado en anteriores revisiones pero aquí se vuelve a sentir, ese pequeño desfase que resulta de poner todas las imágenes al final de la bibliografía. Con tal cantidad de texto y similar número de ilustraciones se hace patente la necesidad de que el artículo esté organizado de otra forma; sin embargo sabemos que se trata de una suerte de marca personal que no disminuye de ninguna manera la gran calidad de las publicaciones de la ARRS.
Gloria Maria Coronado Vilca. R3.
Hospital Universitario Virgen Macarena (Sevilla).
@gloris777
Acerca de

Viviendo el trasatlanticismo en los tiempos que corren.

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Publicado en American Journal of Roentgenology

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