Los portales médicos como punto de partida hacia una radiología centrada en el paciente.

Artículo original: Gefen R, Bruno MA, and Abujudeh HH. Online Portals: Gateway to Patient-Centered Radiology. American Journal of Roentgenology 2017 209:5, 987-991

DOI: http://dx.doi.org/10.2214/AJR.17.18291

Sociedad: American Roentgen Ray Society (@ARRS_Radiology)

Palabras clave: communication, patient portal, quality assessment, quality improvement, radiology report

Abreviaturas: TER (Técnico Especialista en Radiodiagnóstico),  

Línea editorial del número: El número de noviembre del AJR, en adición a sus interesantes artículos de carácter generalista y que repasan la práctica totalidad de las subespecialidades radiológicas, presenta un monográfico de calidad y políticas sanitarias. A dicho respecto se repasan diferentes artículos sobre múltiples aspectos de la profesión radiológica que no tienen que ver directamente con el conocimiento médico. Destaca una revisión sobre el papel del radiólogo como elemento central del proceso diagnóstico, así como un estudio retrospectivo acerca de la influencia de los addenda tras la revisión de los informes realizados por radiólogos en formación. Asimismo, es interesante el breve artículo de opinión sobre la comunicación de la incertidumbre en el informe radiológico.

Motivos para la selección: sin duda el factor principal a sopesar a la hora de seleccionar el artículo para este mes ha sido la transversalidad del tema. Me parece que los residentes españoles vamos especialmente flojos en cuanto a la formación en materias que, si bien no son estrictamente radiológicas, sí que influyen en nuestro quehacer diario, tales como contenidos de gestión, física, etc. Por este motivo me gusta compensar esa falta de formación reglada con este tipo de temas.
Cualquiera de los artículos del monográfico me hubiera servido para la revisión de este mes, pero quizás, junto al uso de las nuevas tecnologías diagnósticas, el tema de la radiología centrada en el paciente es de los que más me interesan.

Resumen: si bien tradicionalmente el informe radiológico ha sido el vehículo comunicativo entre el radiólogo y el clínico solicitante, existen cada vez más portales o webs del paciente, especialmente en el ámbito privado. Según los estudios publicados hasta el momento, hasta un 51% de los usuarios de estos portales accede a sus informes radiológicos, y la mayoría de ellos muestra una opinión positiva respecto a esta opción. Sin embargo, se trata aún de un campo muy joven y existen todavía múltiples aspectos poco investigados, lo cual da un margen importante para la experimentación y la mejora de los mismos. El artículo revisado abarca diferentes puntos dentro de este campo, entre los que destacan la opinión de radiólogos, clínicos y pacientes respecto a estos temas así como el impacto que pudiera tener el acceso “público” del informe sobre la carga de trabajo del radiólogo, puesto que varios autores postulan la realización de un informe complementario en “lenguaje llano” para la adecuada comprensión por parte del paciente.

Uso de la “Web del Paciente”: los portales o webs del paciente son páginas seguras para el acceso por parte del usuario a su información clínica. A pesar de su utilidad, su adopción todavía es bastante baja y su uso por parte de los pacientes también, ya que sólo un tercio de los pacientes con acceso a la web la utilizó. Sin embargo, entre los usuarios activos existe una alta tasa de satisfacción, hasta el 99% de los mismos afirman comprender sus planes de tratamiento mucho mejor mediante el uso de este tipo de portales. Asimismo, se ha comprobado que los avisos de vacunas o de realización de mamografías de cribado por este medio aumenta la adherencia a este tipo de servicios. No obstante, no sólo existen múltiples factores que dificultan el despliegue de este tipo de plataformas (principalmente técnicos, económicos y sociales), sino que el efecto sobre los resultados en la salud del paciente todavía no ha sido estudiado de forma sólida.

La radiología en la “Web del Paciente”: según los estudios analizados en el artículo, algo más de la mitad de los pacientes con acceso a una web de este tipo hacía uso de la misma para la visualización de informes radiológicos. Esta cifra varía dependiendo del contexto socioeconómico del paciente. Es llamativo el análisis de un estudio que revela que hasta un 64% de los pacientes sigue prefiriendo el modelo comunicativo clásico en el que el médico peticionario es el que les transmite la información del resultado de la prueba. Asimismo, el 40% de los pacientes encuestados pensaba que el radiólogo era un enfermero o un TER. Sin embargo, el 85% de los encuestados desea tener acceso al informe escrito (bastantes también a las imágenes) y la gran mayoría consideraría positivo un informe adicional en lenguaje llano. Otro punto que consideran importante los usuarios es la posibilidad de preguntar cuál es el siguiente paso a seguir o qué significa un hallazgo en concreto. A este respecto sería útil que existiera una herramienta de mensajería dentro de la plataforma para facilitar esta interacción paciente-radiólogo. Según algunas de las referencias incluidas en el artículo, al contrario de lo que se pueda pensar, se ha demostrado que esta comunicación directa disminuye los riesgos médico-legales y puede actuar como red de seguridad a la hora de detectar errores en los informes, teniendo un efecto positivo sobre la calidad y la seguridad del paciente.

El informe radiológico en la  “Web del paciente” – Implicaciones para el médico peticionario: al igual que los pacientes, casi un 90% de los médicos peticionarios prefieren ser ellos los que comunican los hallazgos, especialmente cuando los resultados del estudio radiológico son patológicos. Sin embargo, no están de acuerdo, al contrario que los usuarios, con que el paciente tenga acceso al informe escrito sin que pase primero por consulta. Una de las soluciones que proponen los autores es que el informe llegue primero al clínico y que sea el mismo el que decida si el paciente tiene acceso libre o no. Un punto clave de esta revisión es que hay que buscar, mediante educación, defensa y promoción por parte del gremio radiológico, un punto medio entre las preferencias del paciente y las del médico peticionario.

Oportunidades comunicativas entre radiólogo, clínico y paciente: teniendo en cuenta que los pacientes prefieren tener acceso al informe radiológico y los clínicos son más partidarios del modelo clásico de comunicación de los hallazgos, los autores consideran que ha de ser el radiólogo el que tiene que cerrar esta brecha y crear un nuevo estándar de comunicación que satisfaga tanto a un extremo como al otro, sin que esto vaya en detrimento de la carga de trabajo. A este respecto, una de las soluciones que se aportan es la utilización de informes estandarizados o estructurados, que hagan más rápido el proceso de informar y que sean más directos en cuanto a la información que contienen, pese a que todavía queda mucho camino por hacer en este sentido. El informe radiológico es un vehículo que ha trascendido la hoja de papel, y se podría aportar información complementaria e hipervínculos que apoyen al informe y que ayuden al paciente a comprender el contenido del mismo.

En conclusión, la utilización de las web del paciente para la visualización de los informes radiológicos está en auge, si bien al tratarse de un campo que todavía está en sus inicios, aún existen múltiples aspectos del mismo por explorar. Probablemente uno de los campos de batalla para el radiólogo sea la reticencia de los médicos peticionarios a dejar de ser el intermediario entre el radiólogo y el paciente. No obstante, es la oportunidad de oro para el colectivo radiológico de aportar un valor añadido y darse visibilidad, para lo que hay que estudiar cuáles son los mecanismos para realizar esta tarea de manera adecuada sin que suponga un aumento inabarcable de la carga de trabajo.

Valoración Personal:

Artículo breve cuyos autores inciden en demasiadas ocasiones en su principal defecto, la falta de estudios al respecto de los temas tratados. Entre varios puntos interesantes, se refleja uno de los principales problemas de la ausencia de visibilidad del radiólogo, y es que gran parte del público ni siquiera sabe que somos médicos ni en qué consiste nuestro trabajo. Muchos pacientes identifican la figura del TER con el radiólogo, ya que es la “cara visible” de nuestra especialidad. En mi opinión, esta invisibilidad juega y jugará siempre en nuestra contra. Una de las posibles soluciones es aportar un valor añadido, salir de la “caverna” y aprender a comunicar nuestros hallazgos no sólo a nuestros colegas médicos, sino al paciente. Sin embargo, el acceso directo al informe no está exento de desventajas, entre ellas la ausencia de mecanismos para la comunicación de resultados potencialmente graves. Da la impresión de que los autores han querido hacer el paper que todo el mundo cita, pero en mi opinión ese es su principal fuerte, ya que sienta las bases para futuras investigaciones sólidas sobre el uso de las nuevas tecnologías para eliminar intermediarios entre el radiólogo y el paciente.

Daniel Eiroa. R4
Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria.
contrasteyodado@gmail.com
@eiroamd
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Publicado en American Journal of Roentgenology

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