“Chimenea Nellix” en el tratamiento de la endofuga tipo 1a después del EVAR.

Artículo original: Simon J, Kwok R, Hockley J, Garbowsk M, Ferguson J, Samuelson S et al. Technique of “Chimney Nellix” for the Management of Type 1a Endoleak After EVAR. Journal of Vascular and Interventional Radiology. 2018; 29 (5): 623-627.

DOI: https://doi.org/10.1016/j.jvir.2017.10.022

Sociedad:  Society of Interventional Radiology

Palabras clave:  N/A

Abreviaturas y acrónimos utilizados: EVAR (reparación endovascular del aneurisma aórtico).

Línea editorial del número: Journal of Vascular and Interventional Radiology es una revista de publicación mensual, que este mes presenta 23 artículos y 8 cartas al editor. Destaca el estudio prospectivo de la embolización de la arteria prostática en el tratamiento del cáncer de próstata, si bien el punto negativo de este artículo es la pequeña muestra de población ya que tan solo cuenta con 12 pacientes.

Motivos para la selección: Este artículo presenta una serie de casos en las que se ha combinado stent chimenea y stent tipo Nellix en el tratamiento de las endofugas tipo 1A. Hay muy poca literatura acerca de este tema y sobretodo pocos resultados a largo plazo, reflejando este artículo la existencia de otra posibilidad terapéutica.

Resumen:

En el presente trabajo se recogen los resultados de una serie de casos entre junio y septiembre de 2016, el periodo en el que 3 pacientes fueron tratados por endofuga tipo 1a. En todos los pacientes se utilizó 2-3 stent tipo chimenea y con stent tipo “Nellix”.

La reparación de endofugas de tipo 1a después de la reparación endovascular de un aneurisma aórtico se complica por la presencia del injerto, el difícil acceso de los vasos viscerales y la morfología desfavorable del aneurisma, siendo la reparación todavía más compleja si se utiliza un injerto fenestrado. Este artículo presenta 3 pacientes tratados con stent de chimenea y sellado endovascular de aneurisma, uno de ellos con injerto fenestrado.

La técnica de prótesis en chimenea y tipo Nellix ofrece una reparación endovascular aortobiiliaca con reparación de la endofuga tipo 1a de forma exitosa en estos 3 pacientes. La literatura anterior a este artículo recoge una muestra de población con 10 casos en la que todos los casos fueron fallidos. A pesar de la mortalidad intrahospitalaria y las complicaciones, los autores encontraron una solución para la reparación endovascular de aneurismas aórticos. Nuestro artículo tiene un éxito técnico inmediato del 100% y persiste al menos durante 12 meses de seguimiento. Además menciona al menos dos series de casos donde los resultados han sido satisfactorios.

El procedimiento se llevó a cabo mediante acceso femoral retrógrado y subclavio izquierdo. Los extremos proximales de los stents Nellix se colocaron justo debajo de los extremos proximales de los stents viscerales no desplegados. Los stents Nellix se desplegaron después de stent viscerales. La solución salina y de contraste yodado se usó como un “relleno previo” para rellenar las endoprótesis con inflado simultáneo de balones de postdilación dentro de cada una de las endoprótesis viscerales. El prellenado fue aspirado, y los balones de postdilatación se desinflaron para permitir la perfusión visceral de órganos. Estos se reinflaron mientras se inyectaba el relleno de polímero dejándolo un tiempo para que solidificase. La angiografía de control evaluó la permeabilidad de los injertos de stent Nellix, los stents de chimenea y la ausencia de endofugas.

La complicaciones de estos 3 casos fueron:

-Infarto de miocardio en paciente con antecedentes cardíacos y su posterior muerte.

-Pseudoaneurisma del lugar de punción con hemorragia retroperitoneal.

-Dos de los tres pacientes sufrieron una disección de la arteria subclavia en relación con el pequeño tamaño del vaso y el calibre de los introductores requeridos.

-En dos de los tres casos el tamaño de la arteria iliaca fue insuficiente para poner una prótesis fenestrada.

A pesar de las complicaciones encontradas en esta serie de casos, este método se presenta como una solución para la reparación endovascular de fugas tipo 1a. Múltiples métodos, como las embolizaciones líquidas, stent Palmaz… se han presentado como posibles opciones de tratamiento; sin embargo, cada método tiene sus propias limitaciones y desafíos significativos.

Una ventaja del uso del stent chimenea en comparación con una opción fenestrada es que evita el requisito de productos hechos a medida. La inserción del stent-injerto sólo ocurre después de la canulación exitosa de los vasos viscerales. Esta es una consideración clave ya que la presencia de un injerto de stent aórtico existente, la angulación del vaso diana, el implante de un stent previo y la enfermedad del vaso visceral pueden contribuir a la dificultad de la técnica. Además, la inserción aortouniilíaca de los stent elimina la necesidad de un procedimiento híbrido con dispositivos aortouniilíacos personalizados e injertos de derivación cruzados femoro-femorales abiertos. Si bien es cierto que es necesaria una evaluación clínica adicional para determinar los criterios de selección de casos apropiados y la durabilidad a largo plazo.

Valoración Personal:

  • En este artículo se presenta otra solución más a las endofugas tipo 1a, ya que no está muy claro cuál es la técnica más indicada y cuál se debe usar en cada caso.
  • Muy buena tabla resumen de los antecedentes de cada paciente y el tipo de stent/injerto que portaba cada paciente.
  • Presenta tan solo 3 casos y con muy pocas imagenes.
  • El artículo no explica cómo se realiza la técnica ni en qué consiste un injerto tipo “Nellix” por lo que requiere de búsqueda bibliográfica para su compresión.
  • Me ha resultado muy complicada su lectura y el orden que usa para ir siguiendo los casos, al principio los presenta por separado y después describe las técnicas y complicaciones todas juntas por lo que hay que retroceder en la lectura del artículo para ver en qué consistía cada caso.
  • En el artículo se concluye con una tasa de reparación de la fuga tipo 1a del 100% y un éxito técnico de al menos 12, si bien la primera premisa se cumple no es así del todo cierto la segunda ya que uno de los paciente falleció a causa de un infarto de miocardio en el postoperatorio con lo cual no se puede evaluar el éxito técnico a los 12 meses.
Marta Gallego Riol

@MartaGRiol

martagriol@gmail.com

Hospital de Mérida. R3.

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Publicado en Journal of Vascular and Interventional Radiology

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