Profilaxis antibiótica en adultos y niños durante procedimientos vasculares y de radiología intervencionista.

Artículo original: Chehab MA, Thakor AS, Tulin-Silver S, Connolly BL, Cahill AM, Ward TJ et al. Adult and Pediatric Antibiotic Prophylaxis during Vascular and IR Procedures: A Society of Interventional Radiology Practice Parameter Update Endorsed by the Cardiovascular and Interventional Radiological Society of Europe and the Canadian Association for Interventional Radiology. J Vasc Interv Radiol. 29 (2018)1483–1501

DOI: https://doi.org/10.1016/j.jvir.2018.06.007

Sociedad: Society of Interventional Radiology (SIR)

Palabras clave: N/A.

Abreviaturas y acrónimos utilizados: RI (radiología intervencionista)

Línea editorial del número: ​

Journal of Vascular and Interventional Radiology publica un nuevo número con un total de 21 artículos y 7 cartas al director. Entre todos ellos destaca un artículo original sobre el impacto de las mujeres en el mundo académico de la radiología intervencionista, donde se concluye que las mujeres son igualmente productivas que los hombres, sin que haya evidencia de discriminación en las citaciones de respectivos artículos. Además, remarcan el creciente número de mujeres en la autoría de los artículos durante los 12 años que se revisaron.

Motivos para la selección:

La profilaxis antibiótica durante cualquier procedimiento es fundamental para evitar posibles complicaciones que puedan ensombrecer el resultado de una técnica efectuada correctamente.

Este artículo recoge en unas simples tablas las recomendaciones antibióticas establecidas para cada procedimiento, lo que le hace un buen artículo de consulta en la práctica diaria de un radiólogo intervencionista.

Resumen del artículo:

Las principales complicaciones infecciosas de los procedimientos intervencionistas y de radiología vascular se deben a la inoculación directa de bacterias en el torrente sanguíneo, bien sean bacterias localizadas en la piel, en el material no estéril o por contacto directo con vísceras huecas o cavidades abscesificadas.

Los procedimientos en RI se han clasificado, al igual que las intervenciones quirúrgicas en: limpios, limpios-contaminados, contaminados y sucios.

Los antibióticos profilácticos son aquellos que se emplean previamente a la realización de una punción o de una incisión y deben ser administrados al menos una hora antes del procedimiento y una segunda dosis en las 2 horas siguientes al mismo, siendo necesario un ajuste de dosis en aquellos pacientes con fallo renal.

En los pacientes pediátricos las dosis no son estandarizadas como en los adultos, sino que dependen de su edad, peso, superficie corporal y contexto clínico. Por ello, precisan mayor atención y cuidado con las dosis empleadas. Además, hay que tener en cuenta que existen múltiples factores que pueden llevar a error en la monitorización de los niveles sanguíneos de antibiótico, como por ejemplo las alteraciones en los niveles de proteínas séricas, especialmente en neonatos.

Con el empleo de los antibióticos, al igual que con cualquier otro fármaco, hay que tener precaución con las posibles reacciones anafilácticas, estimándose una incidencia del 2% con el empleo de penicilina, así como con los posibles efectos secundarios, como por ejemplo, la tendinopatía ocasionada por las fluoroquinolonas, con una incidencia de hasta 2,4/10000. .

La realización de profilaxis antibiótica para la prevención de endocarditis está indicada en pacientes de riesgo, como portadores de válvulas protésicas, previa a la realización de biopsias de pulmón o drenaje de un absceso/empiema, siendo la amoxicilina o la cefazolina los antibióticos de primera elección.

Los procedimientos vasculares, como las angiografías o la colocación de stents o endoprótesis, presentan escasas complicaciones infecciosas, por lo que la profilaxis antibiótica sólo está indicada en pacientes de alto riesgo. La principal causa de infección en estos procedimientos es la contaminación con la flora cutánea, por lo que en ocasiones está indicada la realización de tratamiento antibiótico con el fin de reducir la misma, mediante la administración de una única dosis de cefazolina. En la embolización de arterias uterinas, donde puede existir invasión directa de las bacterias vesicales o vaginales, se recomienda el seguimiento del mismo protocolo profiláctico que durante las cesáreas. Del mismo modo, durante la quimioembolizaciones hepática, si el esfínter de Oddi es no funcional, existe comunicación con las bacterias del tubo digestivo por lo que se recomiendan tratamiento antibiótico profilácticos contra Gram-negativos.  

Los colocacion de tubos de colecistostomía o drenajes biliares percutáneos transhepáticos se consideran procedimientos sucios, por lo que la profilaxis antibiótica está indicada, debiéndose cubrir organismos multirresistentes como Pseudomonas aeruginosa o Enterococcus Faecium.

Previa a la realización de nefrostomías se deben valorar los factores de riesgo del paciente para la administración o no de tratamiento antibiótico.

En las ablaciones de tumores, tanto renales como hepáticos, el tejido necrótico puede servir como nido para el crecimiento bacteriano, por lo que se recomienda al menos la administración de una dosis de cefazolina contra la flora cutánea para disminuir dicho riesgo.

Los pacientes que precisan de drenaje percutáneo de abscesos, normalmente, ya están con tratamiento antibiótico. No hay que olvidar que los abscesos abdominales suelen ser polimicrobianos y hay que cubrir contra Gram-negativos y organismos anaerobios.

Las biopsias transrectales son las únicas biopsias percutáneas que requieren de tratamiento antibiótico profiláctico.

Valoración personal:

Cada día aparecen nuevas actualizaciones sobre el empleo de los antibióticos, por lo que su uso precisa de una actualización continua sobre sus indicaciones y resistencias que en ocasiones es difícil de seguir. Este artículo recoge en unas tablas, de forma clara y concisa, los regímenes antibióticos a seguir según el procedimiento que se vaya a realizar, incluyendo el nivel de evidencia de la recomendación, los principales organismos contra los que hay que cubrir y otras recomendaciones. Este formato permite una rápida consulta de dichos datos, que lleven a un mejor manejo de la terapéutica por parte del radiólogo intervencionista, todo con el fin de obtener el mejor resultado para el paciente.


Irene Cedrún Sitges. 

Hospital Universitario de Getafe, R3.

irenecedrun@gmail.com 

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Publicado en Journal of Vascular and Interventional Radiology, Revistas

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