Artículo original: Hickman S, Eleti S, Vara S, Hancorn K, Cross S. Computed tomography of traumatic abdominal wall hernias: recognition, associated injuries, and impact on management in blunt trauma. Clinical Radiology. 2026;98:107354.
DOI: https://doi.org/10.1016/j.crad.2026.107354
Sociedad: The Royal College of Radiologists (@rcradiologists)
Palabras clave: Traumatismo abdominal cerrado, hernia traumática de pared abdominal, politrauma, tomografía computarizada, lesiones mesentéricas, lesión intestinal, lesión vascular, fracturas vertebrales, reconstrucción de pared abdominal.
Abreviaturas y acrónimos utilizados: AAST (American Association for the Surgery of Trauma), CT/TC (tomografía computarizada), EIA (arteria ilíaca externa), IMA (arteria mamaria interna), ISS (injury severity score), MIP (proyección de máxima intensidad), MRI/RM (resonancia magnética), RCR (Royal College of Radiologists), RTC (road traffic collision / accidente de tráfico), SMA (arteria mesentérica superior), TAWH (traumatic abdominal wall hernia / hernia traumática de pared abdominal).
Línea editorial del número
Clinical Radiology es una revista vinculada al Royal College of Radiologists y publica trabajos dirigidos a la comunidad radiológica, incluyendo artículos originales, revisiones, revisiones pictóricas y trabajos de actualización. Este artículo corresponde a una revisión pictórica centrada en el papel de la tomografía computarizada en el reconocimiento de las hernias traumáticas de la pared abdominal en el contexto del traumatismo cerrado.
El artículo se orienta especialmente a la radiología de urgencias y al manejo del paciente politraumatizado, con un enfoque práctico basado en casos. Su principal objetivo es ayudar al radiólogo a identificar una entidad poco frecuente, pero clínicamente relevante, y a reconocer las lesiones asociadas que pueden condicionar el manejo urgente y diferido del paciente.
Motivos para la selección
He seleccionado este artículo porque las hernias traumáticas de la pared abdominal son una entidad potencialmente infradiagnosticada y con importantes implicaciones clínicas en el contexto del politraumatismo. Aunque pueden pasar desapercibidas tanto en la exploración clínica inicial como en la lectura radiológica, su presencia refleja un traumatismo de alta energía y debe alertar sobre posibles lesiones intraabdominales, vasculares, óseas o viscerales asociadas.
Desde el punto de vista formativo, considero que es un artículo muy útil porque obliga a revisar de forma sistemática la pared abdominal en los estudios de TC de politrauma, una región que puede quedar relegada frente a lesiones más evidentes. Además, aporta ejemplos radiológicos claros y enseña a relacionar el mecanismo lesional, como el accidente de tráfico con cinturón de seguridad, con patrones específicos de lesión.
Resumen
Las hernias traumáticas de la pared abdominal son defectos de la musculatura y la fascia abdominal producidos por traumatismos cerrados de alta energía. Se originan por una combinación de aumento brusco de la presión intra abdominal y fuerzas de cizallamiento, capaces de romper planos musculares y fasciales sin que necesariamente exista una herida cutánea asociada.
El artículo destaca que se trata de una entidad infrecuente, descrita en menos del 1% de los pacientes con traumatismo cerrado, pero con una elevada importancia clínica. Su mecanismo más habitual son los accidentes de tráfico, especialmente en ocupantes con cinturón de seguridad, aunque también pueden aparecer tras caídas desde altura, traumatismos por manillar, lesiones por aplastamiento o agresiones.
Desde el punto de vista anatómico, los autores revisan las principales regiones de la pared abdominal y sus puntos de debilidad. Aunque las hernias no traumáticas suelen aparecer en localizaciones clásicas como la línea alba, la región inguinal o la línea semilunar, las hernias traumáticas tienen predilección por las regiones lumbares. En particular, se localizan con frecuencia en el triángulo lumbar inferior o de Petit y, en menor medida, en el triángulo lumbar superior o de Grynfeltt-Lesshaft.
La TC es la técnica de elección para su diagnóstico en el contexto agudo. El hallazgo fundamental es la discontinuidad de la musculatura y de los planos fasciales de la pared abdominal, con interposición de grasa, hematoma, gas o contenido intraabdominal. En algunos casos puede identificarse herniación de asas intestinales, colon, grasa retroperitoneal o incluso estructuras como el riñón y la grasa perirrenal. En el contexto agudo suelen observarse además cambios postraumáticos en partes blandas, como hematoma, edema o trabeculación de la grasa subcutánea.
Un aspecto especialmente relevante del artículo es que insiste en que estas hernias pueden ser clínicamente ocultas. La piel suele permanecer íntegra y el paciente politraumatizado puede presentar lesiones más llamativas que distraigan la atención. Por ello, los autores recomiendan incorporar la revisión de la pared abdominal como parte sistemática de la lectura de la TC de politrauma, especialmente en la revisión secundaria.
La presencia de una hernia traumática de pared abdominal debe hacer sospechar lesiones asociadas. Las más importantes son las lesiones mesentéricas e intestinales, que pueden ser sutiles o incluso inicialmente ocultas. En TC pueden manifestarse como aumento de densidad de la grasa mesentérica, hematoma mesentérico, extravasación de contraste, engrosamiento parietal intestinal, ausencia de realce, líquido libre o neumoperitoneo. En algunos casos, la lesión intestinal solo se confirma posteriormente en la laparotomía.
El artículo también revisa otras lesiones asociadas, como fracturas vertebrales, fracturas pélvicas, lesiones vasculares y lesiones de órganos sólidos. Las fracturas lumbares son especialmente relevantes, y los autores recuerdan que también puede existir lesión ligamentosa inestable sin fractura evidente, por lo que la valoración multiplanar de la alineación vertebral es fundamental. En cuanto a las lesiones vasculares, pueden identificarse pseudoaneurismas, irregularidad del vaso, extravasación de contraste, disección, trombosis o interrupción brusca del calibre vascular.
En el contexto de los accidentes con cinturón de seguridad, se menciona la clásica tríada formada por hernia traumática de pared abdominal, lesión de víscera hueca y fractura vertebral tipo Chance. Además, se destaca una tríada más actual, que incluye hernia traumática, lesión de víscera hueca y lesión vascular abdominal, en relación con los mecanismos de desaceleración y compresión abdominal.
El diagnóstico diferencial incluye desgarros musculares sin defecto fascial, hernias preexistentes, dehiscencias posquirúrgicas, lesiones de Morel-Lavallée y hematomas de la vaina de los rectos. La clave para diferenciar una hernia traumática verdadera es demostrar la afectación combinada de musculatura y fascia, junto con signos traumáticos adyacentes y una localización compatible con el mecanismo lesional.
Respecto al manejo, el artículo subraya que la presencia de una hernia traumática no implica necesariamente cirugía urgente. La indicación de laparotomía depende de la estabilidad hemodinámica y de la existencia de lesiones asociadas, especialmente intestinales, mesentéricas o vasculares. Sin embargo, su identificación debe llevar a una vigilancia estrecha y a un bajo umbral para repetir la imagen si existen dudas clínicas o radiológicas.
La reparación de la hernia suele diferir hasta una fase posterior, una vez superado el periodo agudo del politraumatismo. En algunos pacientes incluso puede optarse por manejo conservador si la hernia es asintomática. Cuando se plantea reparación, la TC de control resulta útil para delimitar el defecto, valorar su contenido y planificar la reconstrucción de la pared abdominal. La cirugía puede realizarse mediante abordaje abierto, laparoscópico o robótico, y con frecuencia requiere colocación de malla para reducir el riesgo de recurrencia.
En conjunto, esta revisión muestra que las hernias traumáticas de la pared abdominal no deben considerarse un hallazgo aislado o menor. Por el contrario, son un marcador radiológico de traumatismo de alta energía y deben activar una búsqueda dirigida de lesiones potencialmente graves.
Valoración personal global
Como residente considero que este artículo es muy práctico y formativo, especialmente para la radiología de urgencias. En el contexto del politrauma, la atención suele centrarse en lesiones viscerales, hemorragias activas, fracturas o lesiones intracraneales, pero la pared abdominal puede quedar en un segundo plano. Esta revisión recuerda que las partes blandas también aportan información esencial sobre el mecanismo de lesión y sobre la energía del traumatismo.
Me parece especialmente útil la idea de incorporar la pared abdominal como una zona de revisión sistemática en la TC de politrauma. Identificar una hernia traumática no sólo tiene valor descriptivo, sino que puede cambiar la actitud clínica al aumentar la sospecha de lesión intestinal, mesentérica, vascular o vertebral. Esto es particularmente importante porque algunas de estas lesiones pueden ser sutiles en la TC inicial.
Otro aspecto destacable es la correlación entre mecanismo lesional e imagen. El signo del cinturón de seguridad, las hernias lumbares, los hematomas mesentéricos y las lesiones vertebrales forman patrones que el radiólogo debe reconocer de forma integrada. Esta forma de interpretar la imagen, más allá de describir hallazgos aislados, es clave en el paciente traumático.
Desde el punto de vista docente, el formato de revisión pictórica resulta muy adecuado, porque permite aprender a través de casos clínicos. Las imágenes ayudan a fijar conceptos anatómicos y a reconocer hallazgos que pueden pasar desapercibidos si no se buscan de forma activa.
En definitiva, considero que es un artículo recomendable para residentes porque refuerza una actitud radiológica sistemática, orientada al mecanismo de lesión y a la detección de hallazgos sutiles con impacto clínico. Además, pone de manifiesto el papel central del radiólogo no solo en el diagnóstico inicial, sino también en la planificación del seguimiento y de la eventual reconstrucción quirúrgica.
Catalogación
Sociedad a la que pertenece la publicación: The Royal College of Radiologists.
Sección (órgano-sistema): Radiología de urgencias / Abdomen / Traumatología.
Técnica radiológica: TC.
Tipo de artículo: Revisión pictórica.
Año de residencia recomendado: R2, R3, R4.
Olatz Lopetegui Bonachea
Hospital General Universitario de Alicante Dr. Balmis, R4
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