Patología traumática, postquirúrgica y no inflamatoria del hueso temporal: revisión de imagen

Artículo original: Juliano AF,  Ginat DT, Moonis G. Imaging Review of the Temporal Bone: Part II: Traumatic, Postoperative and Nonneoplastic conditions. Radiology 2015: 276: 655-672

http://dx.doi.org/10.1148/radiol.2015140800

Sociedad a la que pertenece: RSNA (@radiology_rsna)

Palabras clave: N/A

Abreviaturas y acrónimos utilizados: TC (Tomografía computarizada), RM (Resonancia Magnética), TCE (traumatismo craneoencefálico), LCR (líquido cefalorraquídeo), DWI (diffusion-weighted imaging), CAE (conducto auditivo externo).

Línea editorial del número:

Radiology es una revista de referencia en radiología que va siempre por delante en lo que a avances y actualizaciones científicas se refiere. Considero que Radiology pertenece a la cúspide radiológica en cuanto a prestigio y a la base por la relevancia de los temas que trata, es una revista que hace hablar al resto de la comunidad radiológica.

En su número de septiembre, no podía ser menos, y contiene artículos que podemos situar en cualquiera de estos contextos. Así destaca un artículo de revisión de la TC de energía dual con un completo análisis de los principios técnicos y aplicaciones posibles. Además, su habitual organización en órganos y sistemas nos permite encontrar artículos útiles para cualquiera sea cuál sea nuestra área de trabajo habitual o rotación en la que nos encontremos. Este mes, destacan los artículos de imagen de la mama por RM en la recurrencia tumoral y la captación de contraste; en cuanto a patología pulmonar destacaría un artículo sobre el seguimiento de los nódulos en vidrio deslustrado; mientras que en abdomen me parecen muy interesantes un artículo en el que se abordan los efectos de la quimioterapia en el parénquima hepático, y otro acerca de la utilidad de la ecografía con contraste en el diagnóstico diferencial de masas sólidas renales de pequeño tamaño.

En definitiva, si queremos estar al día merece la pena consultar mes a mes la tabla de contenidos de esta revista.

Motivos para la selección:

He seleccionado el artículo de revisión de imagen del hueso temporal por la dificultad y minuciosidad que requiere su estudio radiológico.

Este artículo es la segunda parte de una revisión del hueso temporal de la revista Radiology, que en su primera parte publicada hace unos años, y de la cual os recomiendo su lectura, analizaba su anatomía, así como la patología inflamatoria y neoplásica. (Juliano AF, Giant DT, Moonis G. Imaging review of the temporal bone: part I.anatomy and inflammatory and neoplastic processes. Radiology 2013;269(1):17-33).

Resumen:

Introducción:

El artículo se adentra en la imagen de la patología traumática, en la postquirúrgica y en aquellas entidades menos comunes, no inflamatorias ni neoplásicas pero que debemos conocer.

Resultados más destacables:

Imagen del trauma del hueso temporal:

Las fracturas del hueso temporal son frecuentes en pacientes con TCE mayor. Se repasa brevemente su etiología que varía desde traumatismos penetrantes que incluyen las heridas de bala; los traumatismos cerrados por cambios repentinos de presión; las lesiones térmicas y las lesiones por avulsión. También se hace mención a los signos y síntomas clínicos que acompañan a las fracturas: otorrea hemorrágica, hemotímpano, perforación timpánica, vértigo, parálisis del nervio facial y la pérdida de audición. La TC de alta resolución es el método de imagen diagnóstica de elección.

A continuación, se clasifican las fracturas según sus hallazgos de imagen siguiendo el sistema tradicional y las nuevas formas de clasificación propuestas por las limitaciones del esquema tradicional.

Sistema de clasificación tradicional:

Impacto Orientación de la línea de fractura Trayectoria de la fractura Afectación de estructuras auditivas
Fractura longitudinal Frototemporal Paralela al eje longitudinal de la porción petrosa Inicio en la porción escamosa, margen posterosuperior del CAE, saliendo a fosa craneal anterior Cadena de huesecillos y membrana timpánica
Fractura transversal Frontoccipital Perpendicular a la porción petrosa Desde el foramen magnum a través de la porción petrosa hacia fosa craneal media Laberinto y alto riesgo de daño del nervio facial

 

Sistema de Ishman y Friedland:

  • Fracturas petrosas: afectan al ápex petroso y a la cápsula ótica
  • Fracturas no petrosas: involucran a oído medio y mastoides

Sistema de Kelly y Tami:

  • Fracturas con ausencia de compromiso de la cápsula ótica: más frecuentes, impacto temporoparietal, asociada a hipoacusia conductiva.
  • Fracturas con afectación de la cápsula ótica: por trauma occipital, se asocian a mayor riesgo de fístula de LCR, hipoacusia neurosensorial y daño del nervio facial.

De acuerdo a este artículo, los nuevos esquemas predicen mejor las complicaciones y tienen una mayor correlación con los resultados clínicos del paciente. No obstante, debemos analizar siempre cada caso de forma individual intentando describir todos los hallazgos por encima de intentar agruparlos en una clasificación concreta.

Complicaciones del traumatismo del hueso temporal:

– Daño osicular o daño de la cadena de huesecillos: más frecuente en las fracturas longitudinales y aquellas que no afectan a la cápsula ótica. El huesecillo más frecuentemente afectado es el yunque. Este daño osicular puede resultar en luxación, de la que hay 5 tipos: luxación incudoestapedial, luxación incudomaleolar aislada o en bloque, luxación aislada del martillo y luxación estapediovestibular. El tipo más frecuente es la luxación incudoestapedial que en TC aparece como una brecha lenticular entre el yunque y la cabeza del estribo.

Menos frecuentes que las luxaciones son las fracturas, con el martillo el hueso más afectado. La cóclea podría dañarse en su porción membranosa por conmoción,  no siendo visible en TC pero si en la RM donde aparecería como ocupación hiperintensa en T1 por hemorragia.

-Fístula de LCR:  sobre todo en aquellas fracturas que afectan al tegmen. Clínicamente se manifiestan con otorrea y rinorrea de LCR. La TC debe informar de la localización de la fístula.

-Daño del nervio facial: en caso de sección del nervio cursa con parálisis inmediata, mientras que es tardía cuando se produce contusión o edema del mismo. En la TC debemos buscar una línea de fractura a través del recorrido del nervio facial así como fragmentos óseos o hematomas en su trayecto.

-Laberintitis osificante: se produce en las fractura que afectan a las estructuras del oído interno y por tanto a la cápsula ótica. El fluido de su interior es sustituido por hueso o tejido de granulación. En la TC hay ocupación ósea del oído interno; en la RM pérdida de la intensidad de señal líquido en el interior del laberinto en las imágenes potenciadas en T2.

-Daño vascular: disección, pseudoaneurisma, oclusión, fístula arteriovenosa, sección o trombosis de senos. La fractura del canal carotídeo en la TC sin contraste es altamente sugestiva de lesión vascular. Su estudio puede completarse con angioTC, así como fase tardía, en caso de sospecha de lesión venosa. La angiografía es útil si el angioTC es negativo y la sospecha diagnóstica alta.

Imagen postquirúrgica del hueso temporal:  permite evaluar los resultados de la cirugía y descartar la presencia de complicaciones o causas del fracaso en el tratamiento. Las técnicas analizadas son:

  • Miringotomía y tubos de timpanoplastia; para el tratamiento de la otitis crónica recurrente. La TC permite detectar cuerpos extraños o luxaciones osiculares, pero no permite evaluar los tubos.
  • Mastoidectomía, de pared superior, de pared inferior o radical. La función principal de la TC es detectar el colesteatoma recurrente. La RM además permite distinguir éste del tejido de granulación, que a diferencia del colesteatoma presenta intenso realce interno a la administración de contraste. El colesteatoma se caracteriza por la ausencia de realce central, y la restricción de la DWI.
  • Reconstrucción osicular: mediante prótesis parciales o totales. La TC detecta los fallos de reconstrucción o la migración de los fragmentos.
  • Implante coclear: se implanta en un nicho ampliado en la ventana redonda. La TC y la RM nos permiten detectar sus complicaciones. Los pacientes con implante coclear pueden someterse a RM de forma segura siempre que el dispositivo esté correctamente ajustado y apretado, si bien hay que tener en cuenta que puede provocar un artefacto que oculte estructuras adyacentes.
  • Cirugía del schwanoma vestibular: puede tratarse de abordaje translaberíntico, retrosigmoideo, o a través de la fosa craneal media. La RM postquirúrgica permite detectar la presencia de restos postquirúrgicos, siendo útiles las secuencias potenciadas en contraste con supresión grasa para diferenciarlo de los anclajes grasos que se implantan en la cirugía para evitar fugas de LCR.

Patología no inflamatoria, no neoplásica: infrecuentes pero que debemos conocer.

  • Otoesclerosis: es la osteodistrofia de la cápsula ótica. Su capa interna endomembranosa se sustituye por hueso esponjoso vascular en una primera fase y por hueso esclerótico en una fase tardía. De tipo fenestral la más frecuente y retrofenestral si afecta a las estructuras del oído interno. Los hallazgos de imagen en la TC son la desmineralización  y la sustitución por hueso esponjoso vascular  inicialmente y hueso esclerótico de forma más evolucionada.
  • Dehiscencia del canal semicircular superior: aparece una tercera ventana, no natural, que se suma a la ventana oval y redonda por dehiscencia ósea. Debe sospecharse cuando en el TC no se detecta la cubierta ósea.
  • Síndrome del acueducto vestibular dilatado: es una anomalía congénita que provoca hipoacusia neurosensorial progresiva en niños. Los valores establecidos para definir el acueducto como dilatado son 1.9 mm en el opérculo y/o más de 0.9 mm en el punto medio. La RM permite detectar la presencia de contenido, definir las estructuras nerviosas adyacentes y ofrecer información sobre la cápsula ótica con la ventaja de la ausencia de radiación ionizante, fundamental en la población pediátrica.

Valoración personal:

Es la primera vez que reviso Radiology y lo cierto es que estaba muy ilusionada ante este reto, me parece una revista apasionante. El artículo realiza una gran labor formativa, permitiendo además la obtención de créditos CMA tras la realización de un examen. Además, contiene muchas imágenes con pie de texto en las que muestran todo cuanto se relata en el artículo, permitiendo estudiar este difícil tema con referencias actualizadas e ilustrativas. Se trata por tanto, de un artículo educativo que junto con su primera parte, todos debemos tener en nuestras bibliotecas particulares.

 

Patricia Camino Marco. R3.

Hospital General Universitario de Albacete.

patriciapascm87@gmail.com

@cornelya87

R4 de Radiodiagnóstico. Complejo Hospitalario Universitario de Albacete

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Publicado en Radiology, Revistas
4 comments on “Patología traumática, postquirúrgica y no inflamatoria del hueso temporal: revisión de imagen
  1. moises botello moreno dice:

    Gracias por supagina y por los casos son degran a yuda en el hospital donde trabajo y saludos des de mexico

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