¿Contienen los informes estructurados de resonancia magnética para la esclerosis múltiple información adecuada para la toma de decisiones en el manejo clínico?

Artículo original:  Alessandrino F, Pichiecchio A, Mallucci G, Ghione E, Romani A, Bergamaschi R et al. Do MRI Structured Reports for Multiple Sclerosis Contain Adequate Information for Clinical Decision Making?. American Journal of Roentgenology. 2018;210(1):24-29.

DOI:  doi.org/10.2214/AJR.17.18451

Sociedad a la que pertenece: American Roentgen Ray Society (@ARRS_Radiology).

Palabras clave: RM, esclerosis múltiple, informe estructurado.

Abreviaturas y acrónimos usados: RM (resonancia magnética), EM (esclerosis múltiple).

Línea editorial del número:

El número de enero del American Journal of Roentgenology cuenta con un total de treinta y ocho artículos agrupados en doce secciones, además de la editorial y cinco cartas. Me han resultado particularmente llamativos un artículo que trataba las diferencias de género en las publicaciones sobre mama en Estados Unidos y Canadá (concluyendo que pese a que hay mayoría de mujeres trabajando en ese ámbito, las posiciones de poder y los artículos de más impacto están copados por hombres) y un trabajo sobre el empleo de la resonancia multiparamétrica para diferenciar radionecrosis y recidiva en los pacientes con glioblastoma tratado. También me ha resultado muy interesante un artículo que describía las implicaciones de no emplear una terminología estandarizada en la descripción de lesiones hepáticas focales en pacientes con riesgo de cáncer hepático.

Motivos para la selección:

El informe radiológico estandarizado está de moda. Tiene defensores a ultranza y detractores convencidos, pero a menudo las alabanzas y críticas nacen desde la conveniencia de la estética empleada o al miedo a perder “libertad” a la hora de llevar a cabo nuestros informes. Este artículo compara informes estandarizados y libres en una patología, la esclerosis múltiple, que se beneficia del reconocimiento de una serie de ítems por parte del radiólogo y se centra en lo verdaderamente importante: el paciente. ¿Es más, menos o igual de útil emplear un informe estandarizado a la hora del manejo clínico del paciente? Los autores tratan de responderse a esta pregunta, que a mi me parece el centro de la polémica en torno al informe estandarizado y sus posibles implicaciones.

Resumen:

La EM es una enfermedad compleja que afecta al sistema nervioso central, caracterizada por trastornos inflamatorios y neurodegenerativos que afecta, globalmente a unos 2,3 millones de personas. La RM del sistema nervioso central (cráneo y médula) es una herramienta fundamental para su diagnóstico y seguimiento.

Sin embargo, hay pocos datos disponibles sobre la frecuencia con la que los informes de RM proveen al clínico de suficiente información para el manejo clínico de los pacientes con EM. El objetivo de este estudio es evaluar si el informe estructurado de RM en pacientes con EM contienen información adecuada para la toma de decisiones comparándolo con informes no estructurados.

Material y Métodos:

Los informes de RM de cráneo y de médula de pacientes con sospecha o diagnóstico de EM fueron seleccionados de manera aleatoria tres meses antes y tres meses después de la implantación de un informe estructurado.

En las RMs de cráneo y médula se buscó la presencia de once y tres hallazgos clave, respectivamente. Estos hallazgos fueron considerados presentes si eran mencionados en el informe, tanto si el hallazgo era positivo como negativo, y ausentes si no eran mencionados. Los hallazgos estuvieron sacados de un artículo que hablaba de los hallazgos mínimos que deberían estar presentes en los informes de EM.

Tres neurólogos evaluaron los informes para revisar la carga lesional y la presencia de suficiente información para tomar una decisión clínica y valoraron la necesidad de “revisar” los estudios de RM de cara a tomar una decisión.  El análisis estadístico incluyó análisis de T y chi-cuadrado.

Resultados:

Treinta y dos informes estructurados y treinta y siete no estructurados fueron revisados. Los informes no estructurados de RM de cráneo contenían una media de 3,59 hallazgos clave, en tanto que los estructurados contenían 10,25.  Las RMs de médula contenían un número de hallazgos similar.

Los informes fueron llevados a cabo por dos radiólogos y las dos cohortes de pacientes no diferían sustancialmente.

Todos los neurólogos pudieron entender la carga lesional mejor con los informes estructurados (evidencia significativa, p < 0,001).

Para dos de  los tres neurólogos, los informes estructurados contuvieron adecuada información para la toma de decisiones clínicas en  mayor medida que los no estructurados.

Los informes no estructurados condujeron a dos de los tres neurólogos a una revisión de las imágenes más a menudo.

Conclusión:

Los informes estructurados de RM en pacientes con EM proporcionaron información más adecuada  para el manejo clínico de los pacientes que los no estructurados.

Valoración Personal:

La conclusión del estudio parece rotunda: los neurólogos prefieren el informe estructurado. No niego que tenga una gran utilidad para los propios radiólogos, incluso en el propio artículo se menciona que puede servir como “checklist”, algo especialmente útil para los radiólogos más inexpertos. Sin embargo, el artículo tiene, a mi entender, algunas limitaciones que, cuanto menos, incitan a abrir debate:

  1. Se trata de un estudio retrospectivo de un solo centro, de modo que las conclusiones son difícilmente extrapolables.
  2. La diferencia en cuanto a manejo clínico fue sólo teórica, dado que no se llevaron a cabo estudios prospectivos y no se evaluaron parámetros clínicos.
  3. Sobre todo y lo más importante: los “hallazgos clave” incluidos en el estudio fueron elegidos en base un artículo: ¿quién eligió ese artículo? ¿había consenso entre radiólogos y neurólogos? ¿Eran conscientes los radiólogos del centro en el que se llevó a cabo el estudio de los ítems de interés para sus neurólogos? La principal ventaja atribuida en la discusión y las conclusiones al informe estructurado es la mayor comprensión del neurólogo de las conclusiones del radiólogo, en mi opinión ese es el quid de la cuestión: los radiólogos debemos ser capaces de hacer informes útiles y comprensibles para los médicos que los leen, y en este sentido el informe estructurado puede ser una herramienta útil, pero no debe sustituir la comunicación fluida ni el trabajo interdisciplinar. Una humanización de la radiología siempre va a radicar en una mejor atención al paciente.

En definitiva, el informe radiológico estructurado podría tener utilidad, sobre todo para que los radiólogos y el resto de médicos “hablen el mismo idioma” especialmente en las patologías en las que los demás médicos están interesados en la existencia/ ausencia de una serie de hallazgos específicos, como es la EM, pero aún es necesario llevar a cabo estudios sobre su impacto real en el manejo clínico de los pacientes, y , sobre todo: no debe ser el sustituto de una comunicación interdisciplinar fluida.

 

 

José Manuel Muñoz Olmedo,

Hospital Universitario La Princesa, R2

joseolm91@gmail.com

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Publicado en American Journal of Roentgenology

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