Patología del espacio extrapleural. Claves para el diagnóstico

Artículo original: Riba M, Andreu M, Lozano C, Cufí M, Dolz G, Castañer E. Patología del espacio extrapleural. Claves para el diagnóstico. Radiología. 2026;68:501703.

DOI: 10.1016/j.rx.2025.501703

Sociedad: SERAM (Sociedad Española de Radiología Médica), @SERAM_RX.

Palabras clave: espacio extrapleural, pleura, tomografía computarizada, tórax.

Abreviaturas y acrónimos: EEP (espacio extrapleural), TC (tomografía computarizada).

Línea editorial del número: Fundada en 1912, Radiología es la revista científica oficial de la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM). Se publica con una periodicidad bimestral, con un total de seis números al año, y cuenta con dos versiones, una en español y otra en inglés.

La revista centra principalmente su actividad en la publicación de trabajos originales, aunque también incluye otras modalidades de artículos, como comunicaciones breves, revisiones, casos…

En este número de septiembre de 2026, además del artículo objeto de esta revisión, destacaría otros dos trabajos:

Motivos para la selección: He elegido este artículo porque el espacio extrapleural es una localización que puede resultar difícil de identificar en la práctica diaria y cuyas lesiones pueden confundirse fácilmente con patología pleural o de la pared torácica. Me ha parecido especialmente interesante porque ofrece claves sencillas para reconocer estas lesiones y evitar posibles errores diagnósticos.

Resumen:

El espacio extrapleural (EEP) es un espacio virtual situado entre la pleura parietal y la superficie interna de las costillas, compuesto por grasa extrapleural, fascia endotorácica y la musculatura intercostal interna. El artículo describe el «signo de la grasa extrapleural» como una herramienta clave para diferenciar la patología pleural de la extrapleural y revisa las principales entidades que pueden afectar a este espacio, destacando el papel de la tomografía computarizada (TC) en su diagnóstico.

Técnicas de imagen

El primer paso ante una lesión es determinar si su origen es pulmonar o extrapulmonar. En la radiografía de tórax, las lesiones pulmonares suelen formar ángulos agudos con la pared torácica, mientras que las extrapulmonares presentan ángulos obtusos, un contorno convexo hacia el pulmón y pueden mostrar el «signo del borde incompleto».

El siguiente paso es diferenciar las lesiones pleurales de las extrapleurales, y para ello se requiere la TC.

La TC es la técnica de elección para valorar el EEP, ya que ofrece una elevada resolución espacial y permite realizar reconstrucciones multiplanares y estudios con contraste. La TC no distingue las capas del EEP, pero sí permite visualizar una línea de 1-2 mm de espesor con atenuación de partes blandas en las caras anterolateral y posterolateral de los espacios intercostales, conocida como «línea intercostal», que incluye tanto la pleura como las estructuras del EEP. El hallazgo más característico de las lesiones extrapleurales es el «signo de la grasa extrapleural», visible como una fina línea hipodensa convexa hacia el pulmón, producida por el desplazamiento medial de la grasa extrapleural ante una lesión o colección situada en el EEP. Este signo permite confirmar el origen extrapleural de una lesión y facilita el diagnóstico diferencial y el manejo del paciente.

La ecografía es una técnica no invasiva, portátil y sin radiación, especialmente útil en situaciones de urgencia. Permite identificar el signo de la grasa extrapleural, diferenciar lesiones sólidas y quísticas y guiar procedimientos, aunque es operador dependiente y presenta un campo de visión limitado.

La RM ofrece una excelente caracterización de los tejidos blandos, siendo especialmente útil para valorar tumores y su extensión en el EEP. Sin embargo, su uso está limitado por los artefactos de movimiento y su menor resolución espacial.

Patología que afecta al EEP:

Actualmente se conocen numerosas patologías que pueden afectar al EEP, como son las enfermedades agudas o crónicas de etiología inflamatoria o infecciosa, traumatismos o neoplasias.

Hematoma extrapleural

El hematoma extrapleural consiste en una acumulación de sangre entre la pleura parietal y la fascia endotorácica, generalmente secundaria a traumatismo torácico cerrado, aunque puede ocurrir también en la rotura aórtica, en la colocación de dispositivos médicos, en los trastornos de la coagulación y en el traumatismo torácico penetrante.

Puede confundirse con un hemotórax en la radiografía, por lo que la TC es la técnica de elección, mostrando el signo de la grasa extrapleural.

Su morfología puede orientar sobre el origen del sangrado: los hematomas biconvexos suelen asociarse a sangrado arterial y pueden requerir embolización o cirugía, mientras que los no convexos suelen ser de origen venoso y tener un manejo conservador.

Enfisema extrapleural:

El enfisema extrapleural consiste en la presencia de aire en el EEP, generalmente secundario a traumatismo torácico o a la extensión de un neumomediastino. La clave para su diagnóstico es buscar opacidades lineales reticuladas dentro de la colección de aire, continuas con el neumomediastino, y ningún cambio en la posición del aire extrapleural cuando el paciente se mueve de decúbito supino a decúbito prono. Es importante diferenciarlo del neumotórax, ya que el enfisema extrapleural suele resolverse espontáneamente, mientras que el neumotórax puede requerir drenaje pleural.

Expansión de grasa extrapleural:

La grasa extrapleural predomina en la región posterolateral de las costillas 4.ª-8.ª y puede aumentar de forma fisiológica, especialmente en personas obesas o en tratamiento crónico con glucocorticoides. Su incremento también puede asociarse a patología pleural crónica, como hemotórax, empiema, tuberculosis o exposición al asbesto, y, con menor frecuencia, a procesos malignos.

Entre sus principales imitadores destacan el lipoma y la hernia de Bochdalek.

Mesotelioma pleural:

El mesotelioma pleural es la neoplasia maligna primaria más frecuente de la pleura y se relaciona estrechamente con la exposición al amianto. En la TC suele manifestarse como una masa pleural o engrosamiento pleural circunferencial, asociado a derrame y retracción del hemitórax. A veces los hallazgos son indistinguibles de las metástasis pleurales. El aumento del grosor y de la atenuación de la grasa extrapleural del EEP en la TC sugiere invasión tumoral.

Hematopoyesis extramedular:

Típicamente se presenta como una masa en la región paravertebral torácica inferior, como hallazgo incidental, o cuando es sintomática causando hemotórax, derrame pleural, quilotórax o compresión medular por extensión al canal medular. En la TC la masa es heterogénea con focos internos de grasa. Las lesiones activas pueden mostrar una atenuación similar al músculo esquelético. A veces puede ser difícil distinguirla de un linfoma, metástasis o tumor mesenquimal; el contexto clínico y el crecimiento lento de la lesión ayudan en su diagnóstico.

Tumores neurogénicos:

Los tumores neurogénicos representan hasta el 90% de las masas mediastínicas posteriores. Los más frecuentes son los tumores de la vaina de los nervios periféricos que incluyen los schwannomas y los neurofibromas, y suelen manifestarse como masas paravertebrales redondas. Suelen requerir RM para su caracterización y evaluación de la extensión tumoral. Pueden causar ensanchamiento del agujero de conjunción y pueden ocupar el EEP.

Tuberculosis extrapleural:

La infección extrapleural suele producirse por extensión desde el pulmón o la pleura o por diseminación hematógena. Presenta una evolución insidiosa, con una masa de partes blandas de crecimiento lento. En la TC pueden observarse engrosamiento de la grasa extrapleural, abscesos, destrucción costal y, en casos avanzados, empiema necessitatis. Pueden aparecer calcificaciones cuando la infección no se trata correctamente. La destrucción ósea asociada a una masa puede simular un tumor agresivo de la pared torácica.

Empiema necessitatis:

Consiste en la extensión de un empiema desde el espacio pleural hacia la pared torácica u otros compartimentos cercanos. Se asocia principalmente a infecciones por Mycobacterium tuberculosis, Actinomyces y Nocardia, aunque también puede aparecer tras cirugía o traumatismo torácico.

En la TC, el hallazgo característico es la comunicación entre la colección pleural y la extrapleural, pudiendo asociarse a fístulas y destrucción ósea.

Enfermedad relacionada con el amianto:

Las placas pleurales son la manifestación más común de exposición al amianto, con una latencia prolongada de hasta 20 a 30 años. Lo más frecuente es que afecten a la pleura parietal posterolateral, mediastínica y diafragmática. Provoca fibrosis pleural y expansión del tejido adiposo en el EEP debido a la inflamación pleural crónica. Se asocia frecuentemente a atelectasias del parénquima subyacente (atelectasias redondas). Existe un mayor riesgo de desarrollar mesotelioma pleural y carcinoma broncogénico.

Valoración personal:

Se trata de un artículo muy bien estructurado y de lectura clara, que permite comprender de forma sencilla tanto la anatomía del espacio extrapleural como las principales entidades que pueden afectarlo. Resulta especialmente interesante la explicación del «signo de la grasa extrapleural» y su utilidad para diferenciar la patología extrapleural de la pleural. Asimismo, los ejemplos gráficos están muy bien seleccionados y facilitan la comprensión de los diferentes hallazgos radiológicos, haciendo que los conceptos expuestos sean más fáciles de reconocer y aplicar en la práctica clínica.

Firma:

Francisco Garrido Enjamio

Hospital Universitario de Getafe. R3.

franrx99@gmail.com

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